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Revirtiendo Efecto y Causa – Llegando hasta el Fondo de la Creencia en el Tiempo Lineal Parte 1 | Parte 2 | Parte 3 | Parte 4 Parte 3 – El Mundo No es Causante Nuestra próxima cita salta al Capítulo 26: Que las ideas no abandonan su fuente significa que el mundo no ha abandonado la mente del pensador. Estamos hablando de la mente errada. Pero antes que la mente pueda hacer una distinción clara entre la mente recta y la mente errada, entre el perdón y las ilusiones, debe ver lo falso como falso; sólo así puede lo falso desaparecer. Así que saltarse los pasos de realmente ver el ordenamiento de los pensamientos, o de las intenciones sutiles del juicio, o de hacer el error real y tratar de saltárselo diciendo: “Soy el Santo Hijo de Dios”, es como tratar de ir de algún lugar por la mitad del abecedario hasta la z. Es importante tener una claridad tremenda de lo que es falso, para ver lo falso como falso. Amigo 1: Entonces, ¿qué se necesita para hacer la transferencia para ver lo falso como falso para ver que es nada, que no existe en absoluto? David: Todo eso es lo mismo, lo que acabas de decir. A lo que me refería es la idea en el Curso que dice cuando arribes al mundo real apenas tendrás tiempo para disfrutarlo. Decir que Dios toma el último paso es todavía una metáfora, pero el paso que Él toma es la creación. El primer y único paso que Dios toma es la creación de Su Hijo. Así que el último paso en términos del Curso es realmente el primero. Amigo 1: Es el retorno al conocimiento de lo que siempre ha sido. David: Sí. Realmente no es un paso en absoluto en el sentido de lo que sucede al final de una secuencia. Esta es otra manera de hablar de magia. Todos los intentos de hacer que la magia funcione tratan de desplazar los efectos a otras formas, o de sanar efectos sin causa – de sanar algo en el mundo, alguna consecuencia, situación, algún evento que no parece estar bien, cambiando las formas. O, como Krishnamurti lo pone en palabras: “Haciendo juego de malabares con los contenidos de la consciencia”. Eso es lo que quiere decir el desplazamiento de las formas. Tienes todos esos conceptos y si tratas de seguir haciendo malabares con los conceptos, esperando que aterricen a una combinación perfecta, entonces estás engañado, pues nunca tendrás una transformación en la mente mientras continúes desplazando y haciendo malabares con los conceptos. Debe haber una manera enteramente diferente de ver a la consciencia desde un punto de vista enteramente distinto – desde el milagro o por encima del campo de batalla – antes que el cambio sea un cambio de raíz. Aquí viene la palabra “sacrificio”. Jesús comparte que el sacrificio no tiene ningún significado en el Cielo, pero mientras creas que te encuentras adentro del mundo, él define al sacrificio como rendir algo que quieres. Y mientras la mente vea que algo resplandece en el mundo, que posea algún tipo aunque sea pequeño de valor, entonces percibirá que rendir el mundo es un sacrificio. Incluso una cosa pequeña que todavía sea valorada reforzará el concepto de sacrificio. Si hubiese siquiera una pequeña intención de querer ordenar las cosas, si hay algo en el corral que la mente por voluntad propia no quiera exponer en la luz, entonces negará que todo es Suyo. Esta es una manera diferente de abordar el tema de “Este curso o bien se creerá enteramente o bien no se creerá en absoluto”. Ese tipo de idea puede percibirse como amenazadora a través de la lente del ego. Pero creo que es un alivio adherirse a esa idea, aunque inicialmente intentes evitarlo. La evasión es parte de la creencia que es imposible trascender al ego completamente. El no-compromiso disuelve este tipo de noción. El principio del párrafo contiene la idea central de la cual hemos estado hablando. “El milagro es posible cuando causa y consecuencia se traen frente a frente, no cuando se mantienen aparte”. Eso elimina precisamente el pasado y el futuro porque el pasado y el futuro son intentos de mantener a la causa y a la consecuencia separadas. Fue en la separación donde entró el tiempo. Amigo 1: En el margen tuve un recordatorio para mí mismo de por qué quiero ver causa y efecto claramente. Simplemente si mantengo paz mental en cualquier situación del mundo, así es como mi mente comienza a ver que el mundo no tiene efectos, y lo que no tiene efectos no puede tener causa. Y eso es el des-hacimiento del ego. A veces me quedo atascado tratando de entender los conceptos, y olvido por qué eso haría alguna diferencia, cómo se relacionaría a cualquier cosa. David: Yo pienso también que esta idea: “El milagro es posible cuando causa y consecuencia se traen frente a frente, no cuando se mantienen aparte”, se relaciona a la sección en el texto llamada La Inminencia de la Salvación donde Jesús dice: “¿Por qué habría de aparecer el bien en forma de mal?”. T-26.VIII.7 ¿Por qué crees que Dios colocaría la Salvación en el futuro? Cuando la mente cree que la Salvación se encuentra en el futuro, está separando causa y consecuencia. Está diciendo que hubo un pasado, un pasado real. Hay un futuro por venir, es un futuro real. Está negando que existe una causa para la libertad ahora. Está deseando aferrarse a la brecha del tiempo para proyectar la corrección en el futuro. Cuando la mente hace esto no puede evitar sentir que sufrirá a causa del temor hasta que llegue el momento cuando la corrección sea aceptada. Simplemente está proyectando el temor en el tiempo mientras recita aquel dicho viejo de que el tiempo sanará todas las heridas. Bueno, ahora mismo tenemos un propósito nuevo para que el tiempo sane todas las heridas. No es el tiempo en sí mismo. El tiempo lineal nunca ha sanado nada. El tiempo lineal es parte del problema, no la solución. Amigo 1: Ese es uno de esos dichos que están al revés, ¿no es así? David: Pero puede ser reinterpretado. En vez de decir que el tiempo sanará todas las heridas, podrías decir que el uso correcto del tiempo, el propósito del Espíritu Santo para el tiempo, sana todas las heridas porque Su propósito es hacer al tiempo innecesario. El propósito del ego para el tiempo es su propósito para todo – muerte – mantiene la creencia en que la separación de Dios es real, que ha ocurrido, y que será castigado. Así que es interesante llegar a causa y consecuencia desde el sentido del tiempo para ver que todo apunta hacia: “Ahora es el momento de liberación”. T-13.IV.5 La siguiente sección es de El “Héroe” del Sueño, en el Capítulo 27. David: “Ésta es la lección que trata de enseñar”, es el ego. El ego es una lección en la mente y el Espíritu Santo es una lección en la mente, y para la mente que está tratando de aprender dos lecciones es muy confuso. Las lecciones no son compatibles. Es una proposición de “una o la otra”. Lo que el ego está enseñando es que el mundo es causa y no efecto, y que tú eres su efecto y no puedes ser su causa. A los ojos del mundo la mente está identificada claramente con el cuerpo, o el héroe del sueño. Los cuerpos nacen de otros cuerpos. Desde la perspectiva del ego, tú eres claramente un efecto de este mundo. Si quieres traerlo a las teorías de la evolución, debían existir las condiciones correctas para que esa chispa de vida surgiera del polvo a un organismo unicelular, y así mismo a formas de vida más y más elevadas. Lo que todavía ocurre detrás de esas teorías es que tu comienzo fue adentro de la forma. Incluso los intentos de involucrar a Dios al hacer al hombre y a la mujer del barro refuerza la noción que el cuerpo es un efecto del mundo. Decir que Dios tuvo algo que ver con hacer la forma, es tratar de traer a Dios a la forma. La analogía completa trata de describir la apariencia que el sueño es causante y que tú eres su efecto. Es un giro importantísimo del pensar que soy una persona diminuta en un mundo vasto rodeado de toda la demás gente, con rasgos de personalidad y lenguajes, a comprender que todos son parte de un sólo sueño que mi mente proyecta. Leemos las palabras “les dio” de nuevo. No les da, pero les dio. El tiempo pasado es siempre importante en estas oraciones porque constantemente coloca al ego y al mundo entero que pareció traer hacia el tiempo pasado. Ahí estamos de nuevo con el miedo a las consecuencias. Si sueltas todo miedo a las consecuencias, entonces puedes permanecer literalmente en el milagro, y cualquier cosa que hagas o digas es literalmente automática, pues viene de la mente recta. Esto prepara el escenario para cuando entra en el tema de El Concepto del Yo Frente al Verdadero Ser T-31.V Nadie cree que realmente hubo un tiempo en el que no sabía nada de cuerpos y en el que no habría podido concebir que este mundo fuese real. De otro modo, se habría dado cuenta de inmediato de que estas ideas son una mera ilusión, tan ridículas que no sirven para nada, excepto para reírse de ellas. ¡Cuán serias parecen ser ahora! Y nadie puede recordar aquel entonces cuando habrían sido motivo de risa e incredulidad. Pero lo podemos recordar, sólo con que contemplemos directamente su causa. Y al hacerlo, veremos que son motivo de risa, no de temor. T-27.VIII.5 El ego siempre le presta atención extrema a la pantalla y no mira hacia adentro en la mente. Si usamos la analogía del Mago de Oz, cuando finalmente llegan con Oz, a este salón donde ven este rostro enorme una pantalla, Toto tira de la cortina del cuarto de proyección, y el mago dice: “¡No le prestes atención al hombre detrás de la cortina!”. [Risas] No le prestes atención al pensamiento en la mente, a la verdadera causa, mantente enfocado en la imagen temible que ves en la pantalla de manera que tiembles ante ella. Esa película tiene muy buenas metáforas. No es de asombrarse que a la gente le encante aunque no sepa por qué; porque es una metáfora para su liberación. No hay lugar como el Hogar. Siempre has tenido el poder de regresar a tu Hogar. “A causa de su olvido” es donde el logro y los efectos reales parecen ocurrir. La mente cree ser culpable, estar separada de Dios, y el mundo sirve de prueba que la separación es real, que la culpa es real. Esto lo reduce a la vida diaria en vez de tener un propósito abstracto, y ver que no podemos conciliar dos tipos de pensamiento al mismo tiempo, es en verdad de escoger uno y dejar el otro. El miedo se encuentra en la creencia que si rindo mi concepción de la vida diaria, experimentaré algún tipo de pérdida. El estatus quo es familiar, cómodo, no siempre el mejor, pero tampoco tan mal. Amigo 1: Al menos tengo una manera de manejarlo. David: Una manera aparente de manejarlo en el modo que las cosas son construidas y la manera que funcionan. Amiga 2: Aunque quisiera decir que lo quiero rendir, parece imposible. Puedo imaginarme a mí misma llegando al punto de decir que estoy lista para rendirlo todo, pero no puedo imaginarme cómo sería eso, cómo se vería. Amigo 1: No hay punto de referencia. David: Necesita ser un deslizamiento suave. Por ejemplo, me preguntan: “¿Dónde vives?”, y yo respondo: “Yo vivo en mi mente”. Es un verdadero desapego. No hay una casilla para esto. No cabe en ninguna de las casillas. La pregunta que sigue usualmente es: “¿Dónde recibes tu correo?” o algo así como – “encasillemos esto de alguna forma”. Es muy diferente encontrarse en un estado de no concebirte a ti mismo como viviendo en un lugar particular. Amigo 1: Tan sólo llegar a pensar acerca de ti mismo como mente tendría que significar que hay una transferencia de la idea completa de causa y efecto. Pareciera que es así como la mente vendría a reconocerse a sí misma como lo que es, reconocer que causa y efecto es opuesto a lo que una vez creyó ser. David: Sí. Cuando los pensamientos vienen a la mente como: “Esto es interesante ahorita, ¿pero qué pasará la próxima semana? ¿Cómo serán las cosas entonces?”, no son más que pensamientos del futuro en el tiempo lineal. Pienso en la lección: “Pongo el futuro en Manos de Dios”. Cuando haces esto, estás entregando tu mente. Cuando entregas el futuro, entregas el pasado también. Dice en la Lección 135 que no se trata de planificar por tu cuenta pero “escuchar a una Sabiduría que no es la suya”. E-135.23 Aún cuando esas cosas Guiadas parezcan tomar forma, se alinean a la misma categoría de que el guión ya está escrito. No es como si nuestras reuniones se encuentran fuera de cualquier cosa que parece suceder en el mundo de la forma. No se puede dividir entre tiempo libre y tiempo de trabajo. Nuestra metáfora de “los altibajos de la vida” es todavía una metáfora porque el punto es experimentar igualdad. Solamente implica una decisión, un instante ahora mismo para hacerla. No se trata de proyectarla hacia afuera; es solamente una decisión presente, un intención presente. Amigo 1: Eso es lo único que puede hacer a todo lo mismo. David: Traigámoslo de vuelta a lo práctico. Si piensas cosas como: “Estoy desconectado”, o “¿Cómo funcionará esto con mi familia y mis hijos?”, échale un vistazo a estos pensamientos en la medida que emergen. Comienzas con tus preocupaciones – esta es mi preocupación, este es mi pensamiento – y no con la idea abstracta del soñador del sueño. David: Eso es todo lo que necesitas. Eso es todo. Ese es el resumen. Lleva, pues, toda forma de sufrimiento ante Aquel que sabe que cada una de ellas es como las demás. Él no ve diferencias donde no las hay, y te enseñará cuál es la causa de todas ellas. Ninguna tiene una causa diferente de las demás, y todas se deshacen fácilmente con una sola lección que realmente se haya aprendido. T-27.VIII.12 Está hablando de la Corrección. De modo que si consideramos “Pero haces caso omiso de sus testigos”, yo siempre digo que cada hermano con quien te encuentres es un testigo, pero no estoy hablando en términos de forma porque no tiene nada que ver con los cuerpos. De hecho, mientras veas cuerpos, no puedes ver la lección porque no puedes ver el rostro de Cristo y ver cuerpos. Puedes extender esto a situaciones también. En el Libro de Ejercicios Jesús dice: “Podrías, de hecho, alcanzar la visión valiéndote sólo de esa mesa”. E-28.5 Él quiere decir que el perdón implica retirar todo significado o interpretación del pasado completamente y dejar que la Palabra de Dios sea escrita sobre tu interpretación; o dejar que el propósito del Espíritu Santo sea intercambiado en vez del propósito del ego. Ese es el testigo que proclama que tú eres el soñador del sueño, y que eres tú quien se hace esto a sí mismo. Ahí tenemos de nuevo la división entre sujeto/objeto. Es obvio en este sentido porque cualquier angustia, aunque sea pequeña, es un ataque en contra del plan de Dios para la Salvación. Una angustia implica que hay alguien o algo diferente de lo que debiera ser, que está equivocado, que es culpable y separado de ti mismo. Esta declaración de sanidad simplemente indica que esto es imposible. Amigo 1: No existe nada “separado de mí mismo”. David: Correcto. No existe nada “separado de mí mismo”, y la mente que cree que hay otros cree que uno podría ser culpable o ser inocente, que tú eres culpable y yo inocente, o que yo soy culpable y tú inocente. No importa de qué forma sea. El secreto es aprender que ellos deben ser lo mismo. Recuerdo cuando este pasado invierno estábamos en una clase de enseñanza y una persona hablaba acerca de estar enfermo y dijo: “No puedes estar enfermo separado de mí. O estamos los dos sanados o los dos enfermos”. Amigo 1: Esa parte acerca del secreto de la Salvación y que Tú te haces esto a ti mismo… es justo de lo que hablábamos anteriormente en términos del asunto de abuso infantil. Pero cómo puedes decir que la mente trae testigos a sí mismo cuando hablas de un bebé de 2 semanas. David: Se estaría haciendo una excepción decir que la culpa en ese caso es justificada porque hubo un abuso real que ocurrió fuera de la voluntad del bebé. Pensar que la mente está de alguna forma relacionada con el cuerpo es parte de la confusión de niveles. Bill Thetford tuvo el mismo tipo de dificultades cuando iba a conferencias de convenciones de rehabilitación en donde había cuerpos quebrados, discapacitados, e impedimentos por doquier. Esto sirve como refuerzo o recuerdo de la creencia en la fragilidad de la creencia de la vida en un cuerpo. Amigo 1: ¿Y es por eso que tenía dificultades? David: Sí, y lo que Jesús dice es que estás confundido con respecto a los niveles. Confusión de niveles es hacer una excepción. Estás confundiendo al cerebro con la mente. La mente es invulnerable. Incluso el nivel de “Puedo ser lastimado únicamente por mis pensamientos” es una descripción de una mente errada. Pero el alivio es que yo no tengo que escoger a la mente errada. Yo no soy la mente errada. Mi mente piensa únicamente lo que piensa con Dios. Esa es la descripción de la mente recta. Eso es lo que habremos de abrazar. Esa es la Corrección. Amigo 1: Sólo mis pensamientos amorosos son verdad. David: Debajo del rango de memoria que la percepción de la mente engañada ve se encuentra la memoria del Presente, la memoria de Dios. De modo que el presente no se encuentra entre el pasado y el futuro, el presente se encuentra antes que el tiempo existiera. Eso se encuentra más allá de lo que la mente errada pueda ver. La mente errada no puede percibir el presente. Ahora se encuentra mucho más atrás, más allá del tiempo. Y cuando dice las nuevas ideas de antaño, está refiriéndose a los pensamientos reales en la mente que se encuentran enterrados debajo de los pensamientos de ataque. Muchas veces alguien dirá: “Dame un ejemplo de un pensamiento real”, y uno bueno que puedes ofrecer es: “Soy tal como Dios me creó”. No hay ni siquiera un rasgo de percepción en esa idea. Esa es una nueva idea de antaño enterrada en la mente que trae Salvación, pues no es perceptual. ¿Es ese el único pensamiento? No. “Soy espíritu”. Si miras en el Libro de Ejercicios puedes encontrarlos. “Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios” no tiene ningún rasgo de percepción. Están los otros que dicen: “Estoy decidido a ver”, o “Lo que veo es una forma de venganza”, que apuntan claramente a cómo la mente parece ver en este momento. Esos son conceptos que despejan la mente, preparándola para los pensamientos reales que son completamente abstractos. Ahora lo vemos emplear la C mayúscula para Causa. “Ésta es la Causa que el Espíritu Santo ha recordado por ti, cuando tú la habrías olvidado”. T-28.I.8 Ahora Dios entra en la discusión: Esa Causa es literalmente la memoria de Dios. “… no era la Voluntad de tu Padre que Su Hijo no lo recordase”, “Lo que tú recuerdas nunca sucedió…”. Así que aquí Él habla del ego. Esto puede confundir a ciertas personas porque dicen: “Bueno, cuando dice que tú eres el mismísimo Hijo Santo de Dios, pareciera que le habla a un tú diferente que cuando dice lo que tú recuerdas nunca sucedió”. [Risas] ¡Ahí está! La risa… Así que regresamos a la idea que la Causa real y la única Causa es Dios. Ahora lo está desplazando a “Y tú eres Su efecto”; no está hablando desde el ego ahora. Está hablando del Hijo de Dios. Amigo 1: El verdadero Tú. “Tampoco se revela en los milagros”… esa es la diferencia entre revelación y milagro. Los milagros colapsan el tiempo, los cuales son medios que preparan a la mente para la revelación. Pero los milagros no revelan ni son reveladores en el sentido que aún son perceptuales. Y la revelación no es una experiencia perceptual. La mente, cuando se encuentra en una experiencia reveladora, carece absolutamente de memoria o miedo. A medida que nos acercamos en nuestra intención, somos capaces de transferir el entrenamiento a todos los aspectos aparentemente separados de la mente engañada incluyendo las pruebas de Papanicolaou, comida, sexo, etcétera. En realidad no hay separación entre aquellas cosas puesto que tenemos a la cuerda dorada, o collar, que ata y reúne a todas. Pero para la mente que cree que son aspectos separados que tienen una experiencia verdadera y existencia en sí mismas, entonces la mente necesita milagros para recordarle que lo falso es falso. La gente hará la pregunta: “¿Cómo pude haber hecho esto?”, o “¿Por qué lo sigo haciendo?”, y ese sólo puede ser el ego hablando. Es el ego quien pregunta eso. Es el ego quien está frustrado y aparentemente castigándose a sí mismo. Esas declaraciones provienen únicamente de la mente errada. Son declaraciones de una mente que está engañada que todavía está tratando de negar el hecho de Cristo. “Quieres negarle Sus Efectos, sin embargo, Éstos jamás han sido negados”. Si realmente le sigues el trazo a dónde conduce esto, verás que este mundo es una alucinación. Y para realmente verlo como una alucinación debes simultáneamente y espontáneamente saltar a la Realidad. Ver al mundo de esa manera, como una alucinación, y no pensar que es una metáfora, pero realmente verlo por lo que fue, ciertamente con una experiencia como esa se desvanece todo intento de tratar de hacer algo por uno mismo. Es visto que no puedo actuar por cuenta propia, pues eso no soy yo. “De lo único que tu memoria quiere dar testimonio es del temor a Dios. Él no ha hecho eso que temes”. T-28.I.10 Él está hablando más a la mente errada aquí. Esto parece contradecir las otras cosas, que tu función es sanar y todo lo demás. Pero ahora nos estamos yendo al mero centro de todo. Amigo 1: Pero nada ocurrió que necesite ser sanado, esa es la esencia de esto. David: Correcto, es la base de todas las metafísicas. Lo que pensaste que hiciste no ha ocurrido. No necesitas sanidad para ser sanado. Amiga 2: Lo imposible nunca sucedió. [Pausa] Algo más vino a mí mientras hablabas, tuve esta memoria de cuando estudiaba en la universidad, y probé una droga y aluciné y me asustó mucho. Lo detesté y pensé que ese era el miedo porque las cosas no eran como esperaba que fueran. Las paredes se movieron y las distancias fueron alteradas. Algo se veía muy cerca, y cuando caminaba hacia eso, se alejaba. Así que mi percepción de lo que sabía y pensaba estaba todo distorsionado. Me asustó mucho. Y recuerdo tener esta sensación de encontrarme fuera de control y que lo único que quería era esconderme en algún lugar hasta que eso desapareciera. Pensé: “No puedo estar con la gente. No puedo hacer nada. No puedo funcionar”. Todas esas sensaciones están regresando a mí ahora, ¡caramba! Todas esas sensaciones aún están ahí en esta alucinación. Hace sentido que te sientas así cuando tu percepción se distorsiona, cuando nada es lo que parece, cuando nada es como se supone que sea. No sé ni siquiera quién soy o cómo relacionarme con esto; únicamente el tremendo miedo que está ahí. David: Es como una especie de versión extrema de los aparentes disgustos pequeños cuando las cosas no suceden de la manera que pensamos. Y lo que realmente tenemos que ver es que esa es la forma que el mundo ha sido construido. Amiga 2: Sí, y yo pensé: “¡Estoy viviendo con ese miedo todos los días!”. Pero estoy tan acostumbrada, que ya ni siquiera estoy consciente de ello. Lo he puesto a un lado o bien cubierto para que ni me entere que está ahí. David: La mente escogió la alucinación del mundo para cubrir lo que realmente temía. Y como nos hemos estado adentrando, un tipo de miedo ha surgido. Comienzas a proyectar el miedo en el futuro, o te sientes atraída a otras cosas. O te encuentras en la postura defensiva de decir: “Oye, no me va tan mal”, y eso es a lo que la mente tratará de aferrarse, una cubierta, diciendo que todo está bien, que no debería quejarme o que debería ser capaz de tenerlo de ambas maneras. Debería ser capaz de aferrarme a esto y aquello, cuando el verdadero miedo es de ir a la Luz, o soltar todo lo demás excepto ese Propósito. Ese es el verdadero miedo. El miedo a la alucinación es solamente la cubierta para el miedo mayor: el miedo al Amor. Amiga 2: Eso me da un sentido del tipo de miedo del cual estamos hablando. Es tremendo. Es terror, pero creo que nunca pensé o me imaginé realmente qué era y, caray, cuando tengo una vislumbre de ello… David: Y una pérdida de control. También dijiste que experimentaste una tremenda pérdida de control. Amiga 2: Sí, recuerdo ese sentimiento muy fuertemente. Recuerdo pensar que yo nunca quería hacer eso de nuevo porque no me gustó la sensación. Yo conocía a personas que pensaban que era genial alucinar, pero no para mí. Eso no es para mí. David: Esa es una faceta. Tu concepto del yo ha estado enfocado en el orden y control. El otro lado sería, mi vida se encuentra demasiado controlada. Vimos eso en algo que mirábamos de perder el control y dejar ir. En ese sentido la interpretación de los alucinógenos es: estoy soltando mis inhibiciones y control. Así que, realmente son dos lados de la postura defensiva. Y el tema del control es el problema de autoridad, de creer que yo soy quien yo pienso que soy en este mundo; que he construido un mundo y un yo, y que yo soy yo. Soy único… Sé lo que me gusta y lo que no me gusta. Tengo mis opiniones y conclusiones, y esa es la manera que quiero que se quede. Quiero un yo pacífico, ser una persona pacífica. Quiero retener algo. Amigo 1: Tener paz en ciertos términos. David: Correcto, en mis propios términos. Y es imposible. Ese es el gozo que veo en lo que hemos estado haciendo, pues se comienza a hacer obvio cuán completamente absurdo e imposible es la idea del control. Tratando de traer la verdad a la ilusión, o tratando de mezclar Espíritu y tiempo y espacio y materia, como si pudiesen ser reconciliados o mezclados. Como el aceite y el agua, agitando y agitando – nunca se unen. Si parece extremo, es extremo. Todo intento de reconciliar los dos es inútil. Ese es otro soporte para la idea “No necesito hacer nada”. Está explicado justo en esa oración. Esas son las metafísicas detrás del no hacer nada. La ilusión completa de otras mentes y cuerpos que parecen ser causantes, junto con el mundo completo de causa y efecto invertidos, parecen ponerse en movimiento con la creencia que tú puedes crearte a ti mismo, que eres una persona con una mente separada. Hay tantas racionalizaciones diferentes, tantos intentos de negar que soy el Hijo de Dios, y que soy creado a imagen de mi Padre. “Soy sólo un humano” es una frase común. Eso parece reconfortar. Pero cuando realmente miras al contenido debajo de ello, encontramos un pensamiento de ataque. No hay nada reconfortante en ser alguien que no eres. Amigo 1: Tampoco hay nada realístico de ser quien no eres. David: Eso es algo que se menciona mucho: seamos realistas, seamos prácticos. Pero ser práctico en esos términos, regresamos a: “¿Estoy negando la verdad en este instante, o escogeré aceptarla?”. El plan del ego es revelado. Así que pienso que trato de hacer el Curso lo mejor que puedo, pero no puedo aplicarlo completamente en el trabajo. Puedo aplicarlo con ciertos límites en mi familia, o cualquiera que sea la racionalización, debajo de estas ideas estamos realmente diciendo: “Estoy soñando un sueño, y soy ajeno a mí mismo, pero soy parte del sueño de otro”. La intención de complacer a la gente aplicado a lo que alguien más pensará de mí no es más que una reiteración de la creencia que “me encuentro en el sueño de alguien más”. Una vez estamos claros que eres quien sueña el sueño, no tienes que entrar en componendas con las figuras del sueño porque no te encuentras en su sueño. Recuérdate a ti mismo: “Este es mi sueño”. Todos tus retazos de memorias y sueños se conservan en un almacén vacío, cuyas puertas están abiertas de par en par. Pero si tú eres el soñador, puedes percibir cuando menos esto: que tú eres el causante del sueño, y, por lo tanto, que puedes aceptar otro sueño. Pero para que este cambio en el contenido del sueño tenga lugar, es esencial que te des cuenta de que fuiste tú quien soñó el sueño que no te gusta. T-28.II.5 De nuevo nos encontramos revirtiendo causa y efecto, trayendo la causa de nuevo a la mente. Una vez más, el tiempo es importante: “… es esencial que te des cuenta de que fuiste tú quien soñó el sueño que no te gusta”. Esta revelación es definitivamente un paso. No alcanza aún el nivel de “Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios”, pero es el paso que viene antes de esa idea. Debo aceptar mi responsabilidad por ello, pero no tengo que sentirme culpable por ello, pues es el tiempo pasado. Y estoy en el presente. Hay una causa presente que puedo darle al sueño. Cuando hablamos de causa presente no estamos diciéndolo en mayúscula, Causa, El Cual disipa el sueño completamente. El propósito del Espíritu Santo (la causa) es un reflejo del presente. No hay propósito en el Cielo (Abstracción), de modo que no es un componente del Cielo. Pero comienza con lo primero. En la oración: “… cuando los sueños son de perdón, a nadie se le pide ser la víctima o el que padece”, me recuerda a la línea: “Los que se consideran a sí mismos completos no exigen nada”. E-37.2 Esa es una idea fenomenal porque en este mundo la mente ni siquiera puede imaginar cómo sería eso, pues todas las relaciones implican reciprocidad. “No exigen nada”. Se puede decir que el Espíritu Santo recuerda y sugiere… pero nunca emite mandatos o exige. Puedes ver qué alivio más maravilloso sería y cómo soltarías todas las concepciones que tenías acerca de cómo creías que era el mundo. Todas las relaciones de negocios, todas las relaciones que iba de acuerdo a roles predeterminados tienen que ser abandonados porque mientras tengas roles predeterminados, funciones, deberes y obligaciones, aún te encuentras en un esquema del ego. Y Jesús nos da el modelo para ello. Puesto que el perdón era su única función, él no proclamó ser el rey de los judíos, o se colocó a sí mismo en una posición o estatus dentro del mundo. Él no requería nada. Él hizo sugerencias diciendo cosas como: “Sígueme”, la cual es una sugerencia bastante fuerte, pero sin un sentido de ordenar o exigir. Amigo 1: No había ningún sentido de haz esto o ya verás. David: Correcto. No había amenaza alguna. Amiga 2: Y sin ninguna expectativa implicada. Estaba pensando en los términos que podrían usarse… sugerir o invitar, pero tan pronto como se pone una expectativa, entonces esa es la exigencia. Porque puedo sugerirte algo, pero si tengo la expectativa que harás caso de mi sugerencia, ahí es donde yace la exigencia. David: Si hay una expectativa implícita en tu mente, entonces es todavía una exigencia. La trampa de convertirse en un gurú puede ser una tentación en el camino espiritual también. Si hay una tentación del ego para tener algún tipo de control, por muy sutil que sea, esa será la manera con la cual el ego querrá elevarse a sí mismo al conservar algún tipo de identidad personal, todavía queriendo darles un tipo de dirección a los estudiantes. Puede ser algo muy sutil. Y de nuevo, la trampa del gurú es simplemente otra forma de distracción del ego. No puede existir fuera de la mente propia, pero requiere un aprendizaje y vigilancia muy cuidadosos para mantenerse más allá de la tentación. El ego todavía quiere mantener cierto tipo de control. Hay cierta implicación en la segunda oración. Se nos dice que todas las búsquedas y planes que se consideran necesarios en este mundo no hacen sentido. De modo que esto regresa a: “Sin una causa no puede haber efectos”, y “Lo que hace que una causa sea causa son sus efectos”. T-28.II.1 Está diciendo que el mundo no es causa, de modo que no puedes tratar de darle realidad a los efectos. Puedes hacer ilusiones, pero no puedes hacer efectos reales. Todas las ciencias y los intentos de entender al mundo y cómo funciona supone un mundo que consta de partes reales con interacciones reales, con relaciones de causa y efectos reales de las partes. Y todas ellas niegan el hecho espiritual que Ahora es el único tiempo que existe. Ahí es donde una verdadera experiencia religiosa, o paz interior, trasciende la ciencia, toda disciplina, toda teoría, y todas las escuelas de pensamiento. Cuando atravesaba todos aquellos años de búsqueda, me preguntaba a mí mismo qué quería ser yo. Esto es algo que me preguntaba incluso en la secundaria cuando miraba todos los distintos menús del mundo, las profesiones y las vocaciones. A través de exámenes de aptitud y planificación de carreras fueron capaces de generar un gran número de opciones. Leí cada uno de ellas en la hoja impresa desde el ordenador, y no encontraba nada para mí. Me sentí fuera de lugar. Me sentía incómodo y extraño, pues para todos los demás había algo que saltaba de la página, pero no para mí. Creía que tenía que hacer algo para ganarme la vida, aunque en verdad no había nada que me atrajera. Cuando estudié ingeniería mi corazón tampoco se encontraba ahí. Amigo 1: Yo recuerdo ese sentimiento. Después de reconocer que enseñar no era para mí, mientras era trabajador social, recuerdo haber tomado el examen de dirección de carrera, e indicaba un número de cosas distintas. Las vi, y pensé: “Qué desagradable. Tal vez pueda hacerlas, pero no quiero”. David: Yo también tuve esa sensación que podía hacer cualquier número de cosas en la hoja impresa, pero mi corazón no estaba ahí. Incluso luego de diez años en la universidad me seguía sintiendo igual. Había buscado ir muy profundamente en la educación. Para ese entonces había investigado muchas disciplinas y escuelas de pensamiento. De hecho probé un poco de muchas de ellas. Pero para ese entonces había un sentido de que algo interno me Llamaba y me Guiaba. No sabía lo que era o a dónde iba. Era como una misión. Había leído algunas de las ideas de Maslow acerca de las personas autorrealizadas, y decía que contaban con un sentido fuerte de misión, de propósito o significado en la vida. Me identificaba con eso, pero no sabía cuál era mi misión. Amiga 2: ¿Entonces cómo se relaciona? David: Bueno, cuando leí: “Este mundo carece de causa, al igual que todos los sueños que nadie jamás haya tenido en él. Ningún plan es posible en él, ni hay nada que sea comprensible”, comencé a entender la dificultad de trabajar con el Curso y luego tratar de caber en la sociedad – por ejemplo, tomar las metafísicas en la América corporativa, o tratar de incorporar los principios del Curso a un negocio. Me topé con mucho de eso en la Asociación de Psicología Humanística, en donde trataban de tomar ideas como esas dentro de varias estructuras. Muchas de las conferencias tenían esas metas y direcciones. Lo que estamos viendo a medida que profundizamos en el Curso es que no existe reconciliación entre el Espíritu y el continuo del tiempo/espacio/materia, lo cual incluiría la vida diaria tal como es experimentada, junto con los conceptos como carreras, disciplinas, e instituciones. “Ningún plan es posible en él, ni hay nada que sea comprensible”. Amigo 1: No puedes traer la verdad a la ilusión. |
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