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El Propósito es la Única Alternativa Cuando vemos las alternativas en el mundo, nuestros sentimientos de sentirnos abrumados pueden ser expresados en una variedad de formas. Este diálogo, que toma lugar con David y varios amigos, comienza con una expresión de intranquilidad, la cual es una forma sutil de molestia, o de sencillamente no estar en paz. Esto provee un punto de partida para trazar de vuelta la molestia a su fuente, la mente engañada, en donde la percepción es corregida por la alternativa de un nuevo Propósito. Parte 1 – La Alternativa entre Cosas Específicas Amiga: He estado experimentando un sentimiento de intranquilidad. Anoche me desperté y el pensamiento que siguió viniéndome era: “Estoy simplemente intranquila”. Aún está ahí y me vino cuando estaba meditando. Tuve este sentimiento de intranquilidad extrema antes de venir a Cincinnati también. Justo ahora he estado pensando que quiero estar en algún otro lado, haciendo otra cosa. He estado sintiendo que mi mente está atraída a pensar en cuándo voy a regresar a casa. He estado dejando que mi mente sea atraída a pensar en el futuro. David: Esos pensamientos no van con un contentamiento real en el momento. Amiga: Lo que me venía a la mente durante la meditación es que he suspendido muchas, aunque no todas, las actividades de mi calendario. Aún estoy haciendo cosas que no van en línea con mi propósito, pero no es tiempo para mí dejarlas ir todavía. Sé que el tiempo para eso legará. Yo sé que un tiempo de una paz mayor vendrá. David: Hay muchas suposiciones que no han sido cuestionadas dentro de lo que piensas y hablas. Lo que queremos hacer hoy es ir profundamente en la mente hasta que se haga aparente que la paz mental se encuentra disponible para nosotros este mismo instante. Queremos ponerle un fin a la falacia “yo sé que vendrá”. Este pensamiento, “yo sé que vendrá”, es muy arrogante. ¿Crees que Dios pondría la paz, la felicidad y la Iluminación en el futuro? Únicamente puede ser la mente propia la que ponga obstáculos para la Iluminación. Queremos reunirnos en Su Nombre, con una intención determinada de mantenerse claro y ver de cerca las creencias falsas que se protegen con cariño que obstruyen la consciencia de Dios y el Ser. Va a parecer que vamos paso a paso en nuestra investigación, aunque el reconocimiento es instantáneo. Únicamente podemos tener Iluminación instantánea. La felicidad Futura solía ser algo que sonaba bien para mí. Era mejor que no tener esperanza de felicidad, yo razoné. Sin embargo descubrí que este “razonamiento” es circular y no conduce a ninguna parte. Lo que habremos de hacer es venir a esto con una intención fervorosa de dejar que el Espíritu venga entre nosotros y traiga las creencias a la luz, cuidadosamente trazándolas de vuelta a su falsa causa singular. Mi amiga ha dicho hoy, así como en otras ocasiones, que siente intranquilidad. ¿Hay alguien aquí que nunca se haya sentido intranquila? Queremos tomar la idea de intranquilidad y mirar qué lo sustenta, de modo que podamos alcanzar un entendimiento que pueda disolver la experiencia de intranquilidad. Amiga: Estoy realmente comenzando a preguntarme cuánta voluntad tengo para que el Espíritu clarifique esto en mi mente. Sigo queriendo tomar las ideas que han sido compartidas y ponerlas en forma. En cierto punto durante la meditación pedí que mi mente fuera sanada, aprender que la sanidad tiene que ver con cambiar mi pensamiento. Esto es lo que quiero hacer – darme cuenta de mi pensamiento erróneo y luego hacer un cambio. Quiero recordar que tengo el poder de decisión. Ahora mismo, puedo notar la atracción a quedarme con las ilusiones en vez de dejarlas ir y experimentar la paz que está disponible. Esto puede tomar la forma de intranquilidad y querer ir fuera de mí misma y distraerme de la experiencia de Dios en mi mente. David: Tú has traído la idea que yo iba a traer a la discusión, y se trata de la decisión. ¿Aquí todos creen en la decisión? Amiga: Seguro. Debo creerlo. David: Muy bien, alternativas. Cuando lo digo en plural, ¿qué viene a la mente? Amiga 1: Mi sentimiento es que hay sólo una alternativa. Cuando miro las alternativas, plural, entonces estoy permitiendo ser arrastrada de vuelta a la ilusión, todas las ilusiones que son variadas y muchas. Amigo 2: Entonces si hay sólo una alternativa, entonces no hay alternativas. [Risas] David: Queremos en verdad seguir esto de cerca. Queremos ver nuestras vidas, y en lo que creemos. Queremos trazarlo de vuelta lentamente y examinarlo. Quedémonos con la idea de decisión y alternativas. ¿Cuáles son algunos ejemplos? Amiga 1: Que puedo escoger ir a casa o quedarme. Amigo 2: Cuando miro las alternativas, yo veo las alternativas de ilusiones y la Verdad. Amiga 1: Nosotros decimos eso, ¿pero es así como realmente lo vemos? Sé a qué se refiere David cuando pregunta “¿Realmente crees en las alternativas?”. Si veo a mi comportamiento y lo que hago, me lleva a creer que debo seguir creyendo en las decisiones. David: No nos vayamos a lo hipotético y teórico tan rápido. Si dices “yo creo en las alternativas”, ¿cuáles son las cosas entre las cuales estás decidiendo? ¿Cuáles son algunos ejemplos de estas alternativas? Amigo 2: Decidir qué palabras usar aquí, qué ideas poner en una carta. Amiga 1: Levantarme en la mañana y decidir qué voy a ponerme ese día es una decisión. David: Estas son las alternativas del mundo. Tenemos que admitir que es como un menú. Cada día parece ser un menú de alternativas. ¿Puedes ver que las alternativas, como las estamos definiendo de esta manera, van de la mano con la intranquilidad? Las alternativas variadas y complejas están relacionadas con el sentimiento de intranquilidad. ¿Puedes ver eso? Amiga 1: Absolutamente, porque hay una multitud de estas alternativas. No parece haber fin en ellas. David: ¿Puede haber en algún momento descanso y alternativas en el contexto que estamos hablando? Amiga 1: No. Estaríamos en completa paz si no fuera por esas alternativas. David: Muy bien, planteemos esto: Si hubiese una decisión que terminara con todas las alternativas, o una aceptación de algo que traiga un fin a la decisión, ¿cuándo sería esto? Amiga 1: Ahora. Tendría que ser Ahora. David: Únicamente ahora. Así que hay una discrepancia aquí. Estamos diciendo estas palabras, y todavía pareciera que las alternativas del mundo están ya sea lejos en el futuro, o las describimos como si ya hubiesen ocurrido. Por lo tanto una decisión presente para terminar todas las decisiones debe ser de alguna forma muy diferente de las alternativas del mundo, de las decisiones personales. Amiga 1: Nosotros decimos: “Pude haber hecho esto. Podría hacer aquello. Si no hubiese hecho esto, tal vez tal cosa y tal otra no hubiesen sucedido”. ¿Es eso lo que quieres decir? David: Sí. Cuando describes el pasado, incluso en términos de eventos recientes como las llamadas telefónicas que hacías esta mañana, ¿no son descritas las decisiones como si fueran decisiones reales? Es como si uno tuviera que hacer decisiones reales, así como a quién llamar, cuánto caminar, qué hablar, etc. Así que estamos discutiendo decisiones en el mundo, decisiones personales que parecen encontrarse dentro del tiempo lineal. ¿Y qué hay de decisiones futuras? ¿Hay alguien que no haya experimentado el desgaste de considerar una variedad de alternativas futuras? ¿Puedes ver que, si este es el caso, tú debes creer que hay decisiones reales que hacer en el futuro? Estas decisiones personales de las cuales hablamos, ¿entre qué alternativas estamos considerando? ¿Acaso no parece que estas alternativas son entre dos o más cosas específicas? Eso es inherente en este concepto de decisión, ¿no es así? Esa es la parte de esta definición de decisión. Ahora, ¿qué tienen en común las alternativas del mundo, las decisiones personales que hemos descrito? Amiga 1: Ilusiones, comportamiento, alternativas de formas. David: La llave es que siempre son alternativas entre formas y detalles específicos. Siempre habrá una intranquilidad relacionado con esto, pues este es el intento de invertir en una decisión en donde no hay alternativa. ¿Puedes ver la demencia de tal intento? Debe haber algo más allá que esta demencia; debe haber una especie diferente de alternativa si uno ha de alcanzar la Iluminación, de traer un final a esta intranquilidad y descansar en paz. La llave es esta: si yo me encuentro intranquilo, yo debo creer todavía que hay alternativas entre formas, comportamientos, objetos. Debo comenzar a ver que esta creencia no me ha traído descanso. ¿Qué quiere decir intranquilidad entonces? ¿Continúo justificando y racionalizando diciendo: “Bueno, hay muchas decisiones futuras que tendré que hacer”? ¿O estaremos cerca de entender las dinámicas de lo que ocurre entre las decisiones y las creencias? ¿Hay acaso una decisión que hacer en el Cielo? ¿En Nirvana? ¿En Dicha eterna? ¿Cuál es tu reacción inmediata? Amigo 2: No. La decisión no sucedió hasta que nos separamos. David: Así que la idea de decisiones debe ser una creencia falsa que no se ha cuestionado, entonces, si uno está de acuerdo con que el Cielo, o Nirvana, existe por siempre como Unicidad eterna. La decisión mora en la creencia en un mundo dualístico, lineal, de tiempo-espacio, de opuestos, incluyendo pasado/futuro, ¿no es así? Amigo 2: Sí. David: Ciertamente, se reduce a esto: la idea entera de decisión entre cosas específicas debe encontrarse dentro del concepto de tiempo lineal, lo cual no sucede en tiempo simultáneo: ¡El Ahora! Amigo 2: ¡Sabía que ibas a decir eso! [Risas]
Parte 2 – La Alternativa del Propósito David: Debe haber algo con respecto a esto si uno está de acuerdo que el Cielo es Unicidad eterna, y no tiene nada que ver con alternativas, puesto que no hay nada entre qué escoger en la Unicidad. Ahora, lo que estoy diciendo es que para llegar a una aceptación de algo que ya ha sucedido tal como la Corrección de la creencia en la separación, uno debe ver la decisión donde se encuentra. En otras palabras, uno primero debe invertir en la idea de decisión donde tiene significado como un instrumento de aprendizaje, por ejemplo, al nivel de la mente, antes de recordar la carencia de decisiones en la Unicidad. De todas las cosas que crees que tienes que hacer, todo es una decisión simple. Todo lo que debes hacer es una decisión. ¡Una decisión! ¿Puedes aunque sea ligeramente sentir que la paz y reposo y gozo y felicidad deben estar relacionados con la única decisión que uno jamás debe hacer? En realidad, no es ni siquiera una decisión; es sólo una aceptación. Lo que queremos ver es todo lo que parece encontrarse en el camino de esta aceptación. Es así de simple. Queremos ser tan exhaustivos en trazar de vuelta las decisiones específicas personales a las creencias falsas que se encuentran debajo de ellas, que hay una apertura al gran momento que parece cambiar todo, que sin embargo permanece invariable: este Instante. La enseñanza que comparto es que la Iluminación se encuentra disponible en este momento. Y cualquier cosa que parezca ponerse en el camino de este reconocimiento de la Iluminación en este mismo instante debe primero ser cuestionado, y luego visto por lo que es – ilusión. Por favor, no comiencen a comparar quién está Iluminado y quién no. La Iluminación no es algo personal. Solamente considera estas ideas y la santidad de la intención para ser claros. Solo di con honestidad: “¡Quiero la paz! La quiero más que cualquier otra cosa. Voy a dejar caer todas mis máscaras. Veo que para dejarlas caer, voy a tener que verlas. Quiero ver las máscaras por lo que son. Quiero discernir lo falso de lo verdadero, ser de mente recta”. ¡Qué oportunidad más preciosa es esta! ¿Puedes pensar en algo más importante que ver la mente propia y examinar los obstáculos para este reconocimiento? ¿Hay algo que tan siquiera se acerque a esto? ¡Esta es una oportunidad muy preciosa! De nuestras discusiones hemos identificado esta creencia que las decisiones personales son decisiones entre formas e imágenes/cosas específicas. De modo que si uno ve que no hay alternativas en la forma, no se hace obvio que lo único que habría sería un ver, un observar, un estado de dicha, un estado de completo desapego. Qué dicha dejar de tratar de ver alternativas donde no las hay. Así que lo queremos trazar de vuelta. ¿En dónde se encuentra esta decisión liberadora si no se encuentra entre las formas e imágenes del pasado o futuro? Amiga 1: Puedo notar que todavía quiero decir que sí hay una decisión entre forma y Espíritu. David: ¿Puedes comprender esta decisión de la cual hablas, esta alternativa entre forma y Espíritu? Para comprender esta alternativa, uno debe estar claro acerca de la distinción entre forma y contenido. Esa es la distinción que juntos estamos investigando. Tú crees que las decisiones son personales y entre cosas específicas; hemos establecido eso como nuestro punto de partida. La forma es la proyección de pensamientos-formas específicas, imágenes. La forma es la proyección de pensamiento falso. ¿Es el Espíritu específico? Amiga 1: Sospecho que lo que estás diciendo es que el Espíritu es general o universal, puesto que el Espíritu es un reflejo de la Realidad, y la Realidad es eterna y sin forma. David: Si pensamos de la palabra universal, ¿no tiene ésta una connotación diferente que de algo específico? El Espíritu es universal. Para nuestra discusión cuando movemos nuestra atención a la mente, el cual es el reino del contenido, o propósito, nos movemos a un contexto significativo. La mente dividida es un contexto en donde la idea de decisión es un escalón significativo como metáfora, una preparación para la última decisión de aceptación final que trae un fin a toda decisión. La última decisión es una decisión/aceptación del contenido, del propósito, del Espíritu. Uno puede creer que hay un contenido o propósito en el mundo de la forma, pero esa creencia no lo hace real. ¿Cuál es el propósito de un carro? ¿Cuál es el propósito de un sofá? ¿Ves cómo parece que estas cosas parecen tener propósitos pequeños y separados? Este es el aprendizaje del mundo. La mente engañada le ha asignado nombres, significados, o propósitos a los objetos, comportamientos, eventos, condiciones, personas, y las relaciones entre ellas. ¿Cómo funciona un ecosistema? ¿Cómo funciona el cuerpo humano? Ves, todos estos pedacitos y fragmentos e imágenes no sólo se les ha dado nombres, como dispositivos de separación, pero la mente engañada cree que sabe cómo funcionan todas juntas. No hay imágenes fragmentadas o asociaciones falsas entre imágenes en la percepción sanada y verdadera. No hay ninguna en el Cielo ni en la Realidad tampoco. Examinemos por un momento la pregunta: “¿Cómo funciona el cuerpo?”. Hay algunas creencias de conceptos del yo que se relacionan con la profesión de enfermería que podría ser útil examinar ahora. [Nota: Tres de los amigos en esta discusión fueron entrenados como enfermeros.] El entrenamiento que recibieron cuando estudiaban en la escuela de enfermería, ¿qué fue? ¿No se trataba de enseñarles cómo las partes del cuerpo funcionan, cómo los sistemas del cuerpo funcionan, cómo los sistemas del cuerpo interactúan unos con otros? ¿Había alguna clasificación de partes que debían aprender en su educación? Por supuesto, y esto es sólo un retazo del aprendizaje en el mundo. Hay aparentemente muchas otras disciplinas. La educación del mundo se ha ocupado de darle propósito y significado a las cosas específicas, y tratar de definir y entender cómo los específicos se relacionan unos con otros. ¿Puede uno estar abierto a la idea que no hay propósitos específicos y ninguna relación entre cosas específicas? ¿Qué tal si en realidad no hay ningún propósito o significado para nada en particular en sí mismo? ¿Qué tal si todo lo que es percibido con los cinco sentidos es simplemente el pasado? Es como tener un banco de memoria de ordenador de asociaciones pasadas. Por ejemplo, veamos la memoria de botar una taza en el piso y quebrándola. ¿De qué otra forma sabría uno que una taza en particular se rompería en una situación específica a menos que se basara en el pasado? Todo el significado que le es dado a todo, incluyendo cómo las cosas se relacionan unas con otras y cuál es la función de algo específico, se basa en el pasado. Es inventado. Dios no sabe acerca de una taza. No te dejes engañar por la “realidad” de ninguna forma cambiante. M-27.7 Él no sabe del significado de una taza o su textura, o el significado de la palabra botar. ¿Y sobre qué caería la taza, el piso? ¿Cuál es el significado de piso? Estamos hablando de un desaprendizaje necesario y fundamental de todo lo que se ha aprendido. Cuando hablamos de dejar ir al pasado, estamos hablando de desaprender todo lo que hemos aprendido. Cuando hablamos de dejar ir al pasado, estamos hablando de desaprender el mero fundamento del tiempo-espacio, y no sólo dejar ir memorias de la niñez o recuerdos desagradables. Es dejar ir al mundo percibido por los sentidos. Así que la llave, cuando regresamos a la decisión, es que la mente engañada cree que ve significado y propósito en el mundo. La enseñanza que comparto es que el propósito o contenido es de la mente. ¿Cuántos hemos buscado la verdad y hemos dicho: “Si existe tal cosa como la verdad, debe ser simple”? ¿Por qué habría de ser la verdad tan complicada, tan compleja? Es significativo, intuitivamente, pensar de la verdad como algo simple. Bueno, ¿no parece simple que en vez de todos los trillones de propósitos y asociaciones que fabrican este mundo, sólo hay dos propósitos en una mente dividida, y que de ellos solamente uno refleje la Realidad? Si uno supiera que hay sólo una decisión que hacer entre estos dos propósitos, ¿no haría todo esto más simple? Si pienso que tengo trillones de opciones y alternativas allá afuera en el mundo de la forma, ¡eso parecerá traer sentimientos de intranquilidad! Eso parece traer temor. Eso parece implicar confusión. ¿Hay alguien que no haya experimentado jamás estas cosas? Amiga 1: ¿O hablado de ellas recientemente? [Risas] David: La noción que hay alternativas múltiples y propósitos basados en muchas imágenes del cosmos del tiempo-espacio es aterrador, confuso, y abrumador. De modo que lo que deseamos hacer es estar muy claros que hay sólo dos propósitos. Así no es como le parece a la mente engañada. No hace ningún sentido desde la perspectiva del mundo. Así que debe haber un contexto completamente diferente de alternativa en vez de alternativas entre imágenes. Ahora, postula por un minuto que hay únicamente dos alternativas, dos propósitos para la mente dividida – llámale a uno de estos propósitos perdón, y al otro separación. Desde esta perspectiva, ¿parece que hace sentido que cada decisión que tomas te trae todo o nada? Amiga 1: Sí. David: De modo que tenemos algo interesante aquí. Si puedo estar realmente claro en el discernimiento entre estos dos propósitos en la mente dividida, entonces la simple elección por la Iluminación, por la Salvación, será obvia. ¿No son estas buenas noticias? ¿Habrá algo de más alta prioridad que venir a este discernimiento? Podríamos llamar a la separación por muchos nombres, tal como miedo, culpa, o muerte. Los nombres no importan. Podríamos llamar al perdón por muchos nombres también, tal como paz, amor, y gozo. De nuevo, los nombres no importan. Si uno puede creer que sólo hay dos propósitos en la mente, entonces uno sólo debe ponerse en contacto con el engaño que parece venir de la consciencia de estas dos alternativas básicas. Si todos los caminos que he tomado en este mundo han sido simplemente alternativas entre ilusiones, y todavía creo que hay una decisión real que tomar en el mundo, necesito comenzar a ver la estafa del juego del mundo. Mientras crea que aún hay decisiones que hacer en el mundo, entre imágenes, sentirse intranquilo es inevitable. La fuente de la intranquilidad es esta: que la mente no puede ver las dos alternativas claramente y aceptar la única que es real. Algo más que quiero traer al tema es el armazón de la mente. Metafóricamente, digamos que estas dos alternativas son la base de un gran edificio. De la creencia en la separación brotó un sistema de creencias subsecuentes, las cuales son los muchos niveles del edificio. Mucha gente podría considerar al tiempo como un concepto bastante abstracto. El espacio parece ser bastante abstracto también, sin embargo cada uno de estos conceptos es específico en el sentido que implica incrementos y grados de medición. El tiempo es una idea de separación. El espacio es una idea de separación. En verdad, son sólo dos formas de la misma idea. Todas las creencias que la mente engañada sostiene acerca de sí misma incluye la creencia en niveles: nivel del cuerpo, nivel emocional, nivel de pensamiento, nivel cósmico, nivel microscópico, etc. En Realidad no hay niveles. Todo es Uno en el Espíritu. Los pensamientos tales como: “¿Cuándo regresaré a casa?”, necesitan ser examinados. Por cada pensamiento del pasado en la mente hay bloques de construcción, por así decirlo, que se encuentran debajo del pensamiento del pasado. Pensamientos irreales vienen de un sistema irreal de creencias.
Parte 3 – La Creencia en la Identidad Personal Amiga 1: Yo creo que tengo un hogar en este mundo. [Risas] David: ¿Quién es este “yo” que tiene un hogar? ¿Es una persona? Considera por tan sólo un momento que tú crees que tu mente se encuentra llena de pensamientos reales. ¿Qué pasaría si tuvieras una pista que esta creencia no es cierta? Entonces entenderías la necesidad de mirar a cada concepto y pensamiento, tan básico como aquellos que hemos examinado, y ver que todas las creencias de identidad, y el mundo sobre el cual estos pensamientos se apoyan, son falsos. “¿Soy de la manera que me percibo a mí mismo?”. Esa es la pregunta que debe hacerse. Si uno se ve a uno mismo como una persona queriendo irse a casa en el sentido geográfico, o a casa con una familia en un sentido emocional, ¿será eso el Espíritu Eterno? ¿O será eso una construcción mental, una imagen? Cuán útil, cuán poderoso es examinar estas ideas. Si nos adentramos a una discusión acerca de ser una persona, entonces debemos echarle un vistazo a los pensamientos y creencias que forman a esta persona. ¿Qué se necesita para hacer una persona? Amigo 2: El color de sus ojos y cabello, si su piel es negra o blanca, su nacionalidad, lo que visten, qué tipo de automóvil conducen, su vocación, padres, herencia familiar. Amiga 1: Las aspiraciones y su historia personal hacen a una persona. David: Sí, cada persona parece tener una historia individual. ¿Qué tal si mencionara las ideas de mente, alma, y emociones? ¿Serán parte de tu definición de lo que compone a una persona? Amiga 1: La religión y perspectiva espiritual son ambas partes de lo que compone a una persona. David: Cuando lo llevamos a una esfera religiosa o metafísica, algunos dirán que todos tienen un alma. Y de acuerdo al concepto de reencarnación, por ejemplo, es mencionado algunas veces que el alma se encarna y reencarna, entra y sale de la forma repetidamente. Puesto que Dios creó el alma, es eterna, no cambia y es ilimitada igual a como es Dios. Bueno, si fuera el caso de que el alma reencarna dentro de la forma, entonces algo que es eterno, invariable e ilimitado se encontraría temporalmente contenido en la forma de un cuerpo. Sin embargo eso no hace sentido. ¿Cómo puede lo infinito ser contenido en lo finito? Similarmente, la idea entera de ser una persona debe ser cuestionada muy cuidadosamente. Cada vez que alguien parece estar a la defensiva o molesto, y esa molestia es trazada hacia la mente, siempre se reduce al concepto de ser una persona. Incluso si uno se ofende por la polución que es despedida hacia el aire, se está regresando a la creencia que uno se encuentra en este entorno, y que la polución es una afrenta a uno mismo, a la persona. Cada molestia individual puede ser trazada a la división básica de sujeto-objeto en donde la persona, el “yo”, es sujeto, y el resto del cosmos es objeto. La manera que este mundo/cosmos parece estar construido es la siguiente: hay un sujeto (o persona) y hay un objeto que siempre es el otro que separa o rodea, sea tiempo, espacio, objeto, persona(s), sociedad, mundo, o cosmos. El ser una persona, o tener una identidad personal, se basa en esta dualidad, en esta división básica. Amigo 2: Aquí es donde me siento atorado, porque a medida que hablas veo mis creencias y apegos a la identidad personal, entonces pienso que hay algo que hacer. Me gustaría que tocaras ese tema porque de lo contrario no creo que pueda continuar. David: Cada vez que sientas esa frustración de pensar que hay algo que hacer, no se siente bien, ¿no es así? Hay un ímpetu por cambiar, pero el cambio parece demasiado difícil o abrumador para que pueda llevarse a cabo. Amigo 2: Entonces comienzo a sentir esta culpa, sintiéndome castigado, y pienso: “Se supone que debo sentirme feliz”, pero no puedo. David: Echémosle un vistazo a esa idea, de que hay algo que hacer. Ahora, este “hacer” ¿es una acción de qué? Amiga 1: Debe involucrar al cuerpo. ¿Acaso no es así siempre? Amigo 2: Yo no me siento atrapado tanto en la acción como en la creencia. Yo pienso que estoy equivocado porque tengo esta creencia, y que tengo que cambiarla. Por ejemplo, a mí me gusta la naturaleza. Cambiar la creencia que tengo que la naturaleza es real es donde me siento atascado. Yo quiero avanzar y ver el panorama completo y sentirme unido con el Espíritu y, puesto que me gusta la naturaleza, hay una dicotomía adentro de mí. Me gusta la naturaleza. [Risas] Me… David: Me… ¡¿Pueden escucharlo?! [Más risas] Veamos a este “yo” que dice “me”. Veamos este sentimiento coercitivo de tener que hacer todavía un cambio de pensamiento, o de rendir una creencia. ¡Creer que tengo que rendir una creencia, es una creencia! Va a parecer que es coercitivo. ¿Pero existe realmente alguna coerción en esto? Una vez leí un pensamiento que decía: “Nuestros egos se encuentran muy invertidos en las creencias”. Los egos no se encuentran invertidos en creencias. Los egos no tienen creencias. El ego es la creencia en la separación. Y todas las creencias basadas en la separación son del ego. La mente engañada cree que esas creencias son los componentes de sí misma, habiéndose identificado con ellas. Lo que uno equivocadamente piensa que es y que tiene que rendir, no existe. En otras palabras, el Verdadero Ser no tiene que rendir ningún ego. El Verdadero Ser no tiene ego. Sólo parece haber coerción por la creencia que realmente hay algo que uno es ahora mismo de lo cual uno debe deshacerse. ¡¿Pero qué tal si uno no es ese algo?! Al hacer este descubrimiento, ¡los sentimientos de coerción o de tener que hacer algo desaparecen! Regresa de nuevo al propósito. Debes estar muy claro en la mente acerca de los dos propósitos. Si piensas que te encuentras incrustado en un mundo ilusorio de forma, y crees que tu vida es una persona real viviente en este mundo de la naturaleza, entonces el Espíritu será percibido como algo muy amenazador. Percibirás al Espíritu como si te pidiera rendir algo que es real, que es bueno, que es bello. Por ende, no querrás escuchar al Espíritu. Amigo 2: Esta mañana cuando estaba en el teléfono con mi terapeuta le compartía acerca de mi viaje interno, y ella me dijo: “Tengo una palabra de precaución para ti. Espero que no estés involucrado con personas que te ayuden a perderte a ti mismo, perder quien eres”. Cuando ella dijo eso, yo pensé en una visualización reciente que tuve en donde moría. Le conté de esta visualización. ¿Quién es este ser que estoy perdiendo? Este ser debe ser algo que no es mi Verdadero Ser. Amiga 1: Sí, ¿cómo sería posible perder a tu Verdadero Ser? David: Escucho a gente decir: “¡Oh, el ego debe morir!”. ¿Puedes ver que hay algo fuera de lugar en esa idea? Yo les digo: “¡Ah, has creído que alguna vez ha estado vivo!”. La idea de pelear con el ego, de matar al ego, o sencillamente de dejar que el ego muera no está acertando en el blanco. Sólo mira calmadamente al ego y ve su falsedad. La luz disuelve la obscuridad por su mera Presencia. Este es el mensaje completo: “Mi propósito, pues, sigue siendo vencer el mundo. Yo no lo ataco, pero mi luz no puede sino desvanecerlo por razón de lo que es. La luz no ataca a la oscuridad, pero la desvanece con su fulgor”. T-8.IV.2 Entonces para mí la frase, “Morir al yo”, es sólo una metáfora para la mente engañada que cree que la vida es del mundo y los cuerpos. Realmente no hay vida en el mundo de las imágenes. Las imágenes niegan la Vida. La Vida es eterna, sin forma e invariable.
Parte 4 – Ver lo que No Soy Amigo 2: Volvamos a la idea por un minuto de que el ego es sólo una creencia. En lo que se refiere a ser una persona, en mi mente todavía tengo al Verdadero Ser enganchada a ella. David: La otra noche cuando estábamos reunidos, teníamos a un caballero que nos contaba de cómo se sentía triste, y compartió muy cándidamente acerca de varios pensamientos de juicio. Muchos de ellos los identificó como juicios hacia su persona. Aún si los juicios hayan sido, por así decirlo, dirigidos a otro, es todo lo mismo. Todos los juicios están atados al concepto de la identidad personal y la división básica de sujeto-objeto. Los pensamientos irreales producen apariencias irreales. Si uno tan siquiera comenzara a cuestionar las creencias, entonces uno puede rendir por completo el sistema de creencias completo, y el cosmos del tiempo-espacio que pareció producir. Sólo así puede uno recordar la Verdadera Identidad propia como Espíritu Eterno. Incluso decir “rendir” insinúa que uno las tuvo, que el sistema de creencia irreal fue real en primer lugar, que es más que sólo una ilusión. Pareciera que lo que es irreal tiene una realidad, como si la separación de Dios realmente ocurrió. Ese es un engaño. Así que para mí, lo esencial es realmente cuestionar lo que uno cree. Más allá está llegar a la revelación que todas las creencias, todas las ramas del árbol, y la creencia única de donde brotaron, el tronco, o el ego en esta analogía, son todas una misma. Es un punto de referencia de claridad en donde uno ve lo falso como falso. No tengo que hacer nada. Simplemente veo las creencias falsas y los pensamientos, y el cosmos que pareció producir, es falso. Es un observar, ver que las imágenes son pasadas, en vez de seleccionar y secuenciar las imágenes en un orden de objetos y eventos. ¡Es un estado de quietud, de paz, y de gozo! Amigo 2: ¿Puedes exponer las características de la Realidad, o de la Verdad, de nuevo? David: Es eterna, invariable, sin forma, por siempre extensiva. No tiene forma ni componentes, tiempo, espacio, ni específicos. Amigo 2: Noto que aún no estoy claro en mi mente. Cuando veo la naturaleza, veo que cambia y que ciertamente es forma. Así que eso es señal que la naturaleza es irreal. Y todavía pienso que es real. Así que debo estar equivocado. David: ¿Quién es el “yo” que cree que la naturaleza es real? Amigo 2: Así que este “yo” es el que debe irse; eso es lo que debe ser cuestionado. David: Sólo tiene que observarse y verse bajo la Luz. Tú mencionaste el otro día: “No sé quién soy yo”. La primera pregunta que se hizo el ego: “¿Quién soy yo?”. El Verdadero Ser nunca hizo esa pregunta. Sabe con certeza lo que es, Espíritu – Uno con Todo. Amiga 1: No saber quién soy, y pensar que sí, es de donde viene la culpa. Cuando he hecho algo que creo que está mal, parece que me siento culpable por lo que hice. La culpa no tiene nada que ver con lo que se hizo; viene de identificarse erróneamente con el “yo” que hace; ¿no es así? Amigo 2: Incluso si hice algo, y pensé que tuve placer mundano, es todo lo mismo. David: Sí, es identificación errónea de la mente de ambas maneras. Tanto el placer como el dolor son percepciones erróneas. Recuerda nuestras dos alternativas de nuevo: separación y perdón. La mente engañada cree que es el ego. Esa creencia es una decisión que debe ser revertida antes que Dios y el Verdadero Ser de uno pueda ser recordado. Esa creencia es proyectada sobre la pantalla del cosmos completo como culpa atribuida a un hacer o no hacer, dando lugar que pensamientos surjan tal como: “No hubiera dejado mis hijos”. “No pagué el dinero de vuelta”. “Soy culpable por algo que hice en el pasado”. Sin embargo, ¿puedes ver que la identidad personal es la suposición sobre la cual todos estos pensamientos se basan? ¿Puedes ver cómo el ego quiere que la mente crea que la culpa se deba a algo que ocurrió sobre la pantalla? La culpa nunca es por algo que sucedió en la pantalla. La culpa se debe a haber decidido a favor de la mente errada, de creer que uno es algo que no es; una persona en un mundo de dualidad. No es más que un intento demente de invertir en una creencia que no tiene realidad ni existencia. De modo que si uno puede llegar a la decisión básica de una molestia percibida, la creencia en la separación de Dios, y discernir claramente el propósito descubierto del ego, uno puede reírse de la idea del ego. Así es como la paz mental es alcanzada. Uno ve lo que no es, y lo que uno es regresa gentilmente a la consciencia. Hay una escena que me viene a la mente de la película Bienvenido Mr. Chance (Being There). Esta película muestra símbolos grandiosos de inocencia e indefensión. Cuando Chauncey, el jardinero, deja su lugar protegido de residencia y sale al mundo, se encuentra con el interior de la ciudad. Está caminando por una calle cuando una pandilla callejera se le acerca, insultándolo. Un miembro de esta pandilla saca un puñal y lo sostiene justo frente a su cara. Él simplemente saca un control remoto de televisión que llevaba en su bolsillo, apunta y presiona un botón, como si pensara: “No me gusta este canal, posiblemente hay otra alternativa”. El propósito del Espíritu es el perdón – esa es la verdadera alternativa a escoger, sin importar la situación. El Espíritu es la alternativa, o el canal, para sintonizarse de acuerdo a una percepción clara y de paz mental. Amigo 2: Así que mientras estamos aquí hay una sola opción, y es entre el perdón o la separación. David: Y eso es únicamente mientras creas que estás aquí. Si uno ve que uno es el soñador del sueño de separación uno no niega el sueño, sin embargo es posible cambiar la perspectiva de ser una figura en el sueño a ser el soñador. Por ejemplo, pensar: “Soy un hombre, yo vivo en tal y tal dirección, y hago tal y tal otra cosa para ganarme la vida”, indica que la mente cree que se encuentra adentro de la pantalla, en el sueño. Esa es la creencia en ser una persona. Eso no es ser de una mente recta. Identificada como una persona, uno inevitablemente se sentirá a la defensiva con respecto a otras personas, lugares, situaciones, eventos, o instituciones como el gobierno, vecinos, colegas, etc., pues la identidad personal no es cierta. Pero si uno se ve a sí mismo como el soñador del sueño, uno puede aceptar un propósito diferente para el sueño. Es un estado bastante desapegado de ver lo falso como falso. Uno ve y observa los pensamientos del mundo. Uno ya no reacciona ante ellos. En la percepción del mundo, pareciera que el cuerpo está hablando. Pareciera que el cuerpo sigue activo, a veces caminando o hablando. Pero la atención de uno se encuentra tan alejada de pensamientos del mundo que uno se siente desidentificado de la forma e identificado con el propósito del Espíritu del perdón. En el fluir de este propósito no hay consciencia de personas separadas, acciones, situaciones o eventos. Amiga 1: Una de las cosas de las cuales me percaté en los seminarios que atendí era que tenía una identificación muy fuerte con mis pensamientos. Yo creía ser mis pensamientos. Por supuesto, los pensamientos venían y sentía que era arrastrada en toda dirección. De modo que tuve la oportunidad de ver que no soy mis pensamientos. Pero un pensamiento que has introducido es que yo también creo ser el pensador. Así que este es otro paso para retroceder de esa idea. Así que he estado observando eso viendo cuán apegada estoy a pensar que soy la entidad que piensa. Esta es parte de la personificación. David: Sí, y es bueno detenerse y prestarle atención a eso. Ese error es el engaño básico. Si uno piensa que uno es el pensador de pensamientos de juicio, o el que cree las creencias falsas, entonces la culpa o el miedo deben seguir. Frecuentemente en el viaje espiritual la gente recomendará: “Deja de pensar. El problema es pensar en vez de simplemente sentirte feliz”. Pero la Vida es Pensamiento, de modo que no es la actividad de pensar que es dañina. Pero es un escalón importante para conocer que hay dos tipos de pensamiento. Antes de que uno vea que el miedo (ego) no existe y nunca ha ocurrido, uno tiene que usar el escalón de la creencia que existen dos sistemas de pensamiento que conforman a una mente dividida. Y en uno de los sistemas de pensamiento hay pensamientos reales, aunque permanecen el día de hoy cubiertos por pensamientos de ataque de otro sistema. Esto puede ser útil. En vez de pensar: “Debo dejar de pensar. Lo he hecho de nuevo. Nunca voy a salir de esta trampa del pensamiento”, y sentirse culpable, uno necesita pedir únicamente discernimiento del Espíritu para distinguir entre estos dos sistemas de pensamiento. “… necesitas una ayuda que proceda de más allá de ti, pues te encuentras limitado por falsas creencias con respecto a tu Identidad”. C-5.1 El punto de distinguir es llegar al entendimiento que los dos sistemas de pensamiento son mutuamente excluyentes; la existencia de uno niega al otro.
Parte 5 – El Propósito es la Única Alternativa Amiga 1: ¿Así que estás diciendo que vamos a seguir pensando, y que vamos a desear que nuestros pensamientos se encuentren correctamente alineados, puesto que la culpa viene de pensamientos que no están alineados con el Espíritu? David: Sí. La mente engañada se encuentra llena de pensamientos irreales, lo cual quiere decir que no está pensando en absoluto. Los pensamientos reales del Espíritu permanecen disponibles y pueden ser escuchados si ese es nuestro deseo. El juicio niega la Realidad, y por lo tanto no ofrece nada. ¡La liberación es ver la imposibilidad del juicio! Si uno puede discernir claramente entre estos dos sistemas de pensamiento, entonces uno no cae en el truco del ego de personalizar todo y hacer de todos los problemas algo específico, como si se tratara de escoger un bando. Cuando el juicio es visto como algo imposible, y la mente ya no se identifica con las imágenes y los personajes en la pantalla, ¡debe haber paz! Amigo 2: Tú haces una distinción entre pensamientos de ataque y pensamientos reales. Estoy pensando que los pensamientos amorosos y agradecidos son pensamientos reales, ¿de modo que estar agradecido por la naturaleza es un pensamiento real? David: Examinemos eso. Echémosle un vistazo a las características de un pensamiento real. Todo debe tener una fuente. Si examinamos causa y efecto, ¿cuál es la Fuente de estos pensamientos reales? Esa es la manera como uno puede examinar los pensamientos, por así decirlo. Los pensamientos de ataque del ego ciertamente no provienen de Dios, pero los pensamientos reales, los reflejos de la Realidad, deben venir de Dios. Bueno, si uno piensa que los pensamientos amorosos tienen que ver con la naturaleza material, tal como formas bellas, ¿creerá uno que esos pensamientos vienen de una Fuente abstracta, eterna, e invariable, o no? Lo eterno viene de lo eterno. La forma no es más que imágenes proyectadas. ¿Puedes ver que después de un tiempo uno observa cada pensamiento en la mente, y lo supervisa bajo el mismo criterio, el mismo examen? Amigo 2: ¿Cómo dejo de juzgar entonces? Parece haber un juicio entre los pensamientos reales y los pensamientos del ego. ¿Cómo discierno esos pensamientos sin juzgarlos y hacerlos malos? David: La única manera posible de ver al ego y no sentirte mal es ver los pensamientos con el Espíritu. En otras palabras, hay dos propósitos – perdón o separación. Si uno ve los pensamientos calmadamente con el Espíritu, el propósito es el perdón. El Espíritu conoce a la mente como es en verdad; el Espíritu conoce de entereza. Cuando hay una aceptación completa del verdadero perdón, se ve que nunca se tuvo que decidir entre una cosa y otra. Se ve que incluso la metáfora de la mente dividida fue sólo un escalón en la escalera, el escalón superior. ¿Qué pasa cuando llegas al extremo superior de una escalera? Aún cuando utilizas una escalera en este mundo para llegar a un techo, cuando llegas al último escalón, tú te bajas de ella. Una vez alcanzas el escalón superior, cuando llegas a la aceptación del perdón completo, la escalera desaparece. ¡El perdón completo es la aceptación de la Corrección del error llamado ego! La separación pareció ocurrir y la Corrección fue dada como una Respuesta inmediata. La Corrección respondió en el instante de la separación, el instante del tiempo-espacio que pareció separarse en billones de estrellas, múltiples imágenes y personas separadas. Ver la inhabilidad del ego para juzgar nada es la clave para aceptar la Corrección, lo cual trae un final al error. Aquí hay una historia para ti: Cuando la mente creyó haberse separado de Dios, se aterrorizó por creer que había hecho lo imposible. La mente, en ese instante de terror, pareció proyectar un mundo y comenzó a identificarse con cosas específicas en la pantalla del mundo. La mente engañada se redujo a un cuerpo para que fuera su hogar. El Espíritu fue olvidado. Este cuerpo fue escogido para ser el “yo”, y todo lo demás en el cosmos, incluyendo todos los otros cuerpos que la mente engañada percibió, fueron escogidos como el mundo objetivo en el cual este “yo” viviría. Esta división de sujeto-objeto, y la clasificación de las imágenes del mundo, fue el intento de la mente engañada de traer cierto tipo de orden al caos, y minimizar su terror. La clasificación de imágenes es juicio, un dispositivo para mantener la ilusión del mundo, y por ende, proteger al ego de la Luz de la Verdad. Renunciar al juicio es dejar ir al ego y su mundo distorsionado. Todos los pensamientos falsos y pensamientos son juicios hechos a sí mismo, pero el Ser se encuentra más allá de todo juicio. Amigo 2: De modo que la intranquilidad es simplemente creer que uno es lo que no es. David: Si traemos todo de vuelta y cerramos el círculo, la intranquilidad es creer que hay una decisión que hacer en donde no hay alternativas. Si le das seguimiento a eso, se llega a un lugar en donde sólo se examina al pensador y los pensamientos de la mente. La decisión entre imágenes no es una decisión verdadera. El perdón es sólo un estado de ver lo falso como falso mientras uno observa todos los pensamientos de las actividades diarias, todos los pensamientos del cuerpo, todos los pensamientos personalizados de: “Oh, necesito hacer esto. Necesito ocuparme de aquello. Estoy avergonzado por esto. Temo que aquello pasará”. Amigo 2: ¿Qué estoy haciendo entonces? Estoy activamente haciendo llamadas telefónicas para eliminar actividades de mi calendario. Eso es hacer, no observar. David: Cuando uno se encuentra dormido, si uno ha llegado al punto en donde uno ha cuestionado todos los aspectos de la identidad personal, del tiempo y el espacio, etc., uno aún está invertido en un sistema de creencia falso. Mas el Espíritu es capaz de preparar a través de ese sistema de creencias, por así decirlo, y alcanzar la mente donde cree encontrase. Supongamos que has comenzado a cuestionar tus creencias acerca de todo. Lo que ves en la pantalla de la percepción es sólo una película de esas creencias. Pareciera que todavía hay una persona que continúa haciendo las cosas en tiempo lineal. Recuerda, ese es el sueño. Esa es la interpretación de la percepción del ser como una persona en el mundo. De modo que uno puede decir: “Parece que me he hecho más pacífico”, o “Parece que me enojo más”. ¿Puedes ver que eso es una interpretación? ¿Quién es el “yo” que parece sentirse más pacífico? ¿Quién es el “yo” que parece enojarse más? Todavía es una persona. A medida que uno se adentra a la mente correcta, por así decirlo, remitiéndose al juicio del Espíritu, uno llega a un punto de claridad de perdón completo y no hace interpretaciones por o acerca de uno mismo. La percepción individual se disuelve en el perdón, que es la única interpretación o juicio del Espíritu. Mientras uno crea encontrarse adentro de este mundo, pareciera que hay juicios y decisiones que son necesarios. El Espíritu es juicioso para la mente engañada, pues parece que atraviesa un proceso de distinguir entre dos sistemas de pensamiento. Aquí tenemos un ejemplo de cómo parece desarrollarse: Te sintonizas con el Espíritu y permaneces callado. Quieres unirte con el Espíritu con mucho anhelo y voluntad. Los pensamientos que todavía implican forma vienen a la mente, pensamientos de llamar a tal y tal persona, de reunirse con alguien, de dejar este trabajo, de tomar aquel trabajo, etc. Obviamente, esos pensamientos aún están basados en la forma. Pero el Espíritu comprende que la mente engañada aún cree que es una persona en el mundo. El sistema de creencia falso proyecta creencias obscuras en la pantalla del mundo de imágenes. El Espíritu está trabajando con la mente para abandonar las creencias falsas y los pensamientos que están produciendo las imágenes. A medida que la mente comienza a soltar y cuestionar estas creencias que una vez fueron protegidas, se experimenta una sensación de desorientación. Por ejemplo: “Ya no estoy segura de ser una esposa o madre. No me siento tan segura acerca de quién soy”. Simbólicamente, las cosas todavía parecen estar pasando en la pantalla, pero éstas son sólo interpretaciones de la mente engañada acerca de sí misma. Eso hace que el tema del juicio sea claro. El Espíritu no está trabajando en el mundo, mas trabaja con “la mente que piensa estar en el mundo”, para darse cuenta que fabricó el mundo. Uno puede pedirle al Espíritu de manera significativa que le enseña a uno a percibir el mundo de manera diferente. No es significativo decir, “Espíritu, ven al mundo y cambia las circunstancias; encuéntrame un lugar para parquear el automóvil; ayúdame a ganar la lotería”. Pensar que el Espíritu trabaja en el mundo puede ser un escalón útil para la mente que cree ser una persona sin esperanza, quien está en necesidad de un símbolo que compruebe que existe un Dios amoroso que socorre. Sin embargo, el Espíritu no entra al mundo. La Verdad no entra en la ilusiones. El Espíritu está trabajando con la mente para dejar ir las creencias falsas. Uno puede escoger interpretarse a uno mismo como persona, y atribuir situaciones y eventos al Espíritu, tal como: “El Espíritu me ayudó a perder veinte libras”. Eso todavía sería una interpretación personal, como si el Espíritu estuviera preocupado por personas separadas, objetos, y situaciones, en vez de una mente que cree en cosas específicas. En resumen, el Espíritu no percibe el mundo de la manera que se percibe con los ojos del cuerpo. La Visión no es personal. Amigo 2: Yo quiero ser un poco práctico. ¿Acaso no está bien ser práctico? David: Para mí, lo más práctico es observar los pensamientos, conceptos, y creencias. Yo pienso que una asociación hecha frecuentemente es entre practicalidades y cosas específicas, o hacer cosas en la forma. Pero has dicho al principio de nuestra discusión que hay algo incómodo para ti en el pensamiento de “Debo hacer algo”. Al cuestionar esto, lo que pido es que veas esos pensamientos. Comenzamos con algo específico, y luego lo trazamos de vuelta al sistema de creencias en la mente. Eso es muy práctico. Veamos simplemente, por ejemplo, la idea de que: una niña corrió hasta el otro lado de la calle para coger una pelota. Pareciera que lo que sucede en el mundo de la forma es un hecho, y que la única opción que uno tiene es cómo interpretar lo que sucedió. Uno debe comprender que en verdad ver que algo pasa es ya una interpretación, pues la percepción en sí misma es una interpretación. Lo que sucede nunca es un hecho. Es una alucinación, un sueño. Es una ilusión de la realidad. Dios, o la Realidad, es el único hecho verdadero que existe. De manera que puedes ver cuán importante es examinar al sistema de creencias que produce la interpretación “una niña corrió hasta el otro lado de la calle para coger una pelota”. Esa interpretación supone los conceptos de “niña”, “corrió”, “hasta el otro lado”, “la calle”, “coger”, y “pelota”. Estos conceptos, enlazados y asociados, fabrican una interpretación. Seguramente, las sutilezas de nuestra indagación pueden llevarlo a uno a apreciar el cuestionamiento del propósito de todo lo que uno percibe. Amigo 2: Hemos hablado anteriormente de trabajo con el niño interior, psicoterapia, o ver dentro del pasado. ¿Es práctico ver cualquiera de esas cosas? Quiero cuestionar lo que estoy viendo cuando veo hacia mi pasado disfuncional. La disfunción ocurrió cuando yo creí que me separé de Dios. ¿No es esa la disfunción que ocurrió? David: Sí, ¡y la disfunción puede ser descubierta y corregida ahora mismo! La historia no parecería existir si uno dejara de hacer la misma decisión errada de separación ahora mismo. ¡No habría concepción del futuro si uno aceptara la Corrección ahora mismo! La identidad personal carece de significado sin una historia y un futuro. ¿Puedes ver eso? Amigo 2: Estás diciendo que el pasado disfuncional es irrelevante en términos históricos. Amiga 1: David señaló anteriormente que cada decisión que haces te trae todo o nada. Si escoges la separación, si sigues reviviéndola, entonces pensarás que eres una persona separada con un pasado y un futuro. David: Hay un punto aquí que requiere clarificación. La gran revelación de la cual estamos hablando es esta: el disgusto nunca se debe a lo que le pasó a una persona en un pasado personal disfuncional. Como uno se sienta ahora no tiene nada que ver con un evento que sucedió en la historia de un cuerpo, o con lo que podría pasar en el futuro. Como uno se sienta es el resultado de una decisión presente en la mente, una decisión de percepción. Eso, y sólo eso, trae paz o disgusto. Recuerda, la mente dividida tiene únicamente dos contenidos o propósitos. La percepción o interpretación procede del propósito que la mente escoge. Si te sientes disgustado, es únicamente porque presentemente estás escogiendo al ego, escogiendo la separación. Hay otra manera de decir esto: debes aún creer que el pasado es presente, en vez de ver que el pasado ya se ha ido. Esto es engaño, ¡pues el pasado ya no está! El disgusto siempre es una señal que las ilusiones reinan en vez de la verdad. Así que vamos de vuelta a cerrar el círculo de nuevo. Si uno parece estar disgustado, no es por lo que alguien dijo, o lo que alguien hizo, o por el clima, o por lo que pueda pasar. El disgusto, sin importar la forma o intensidad, siempre se debe a que uno escoge al ego en el presente, y por lo tanto aún valora el ego. El deseo de permanecer separado se mantiene intacto y necesita ser cuestionado. Una vez más, para hacer clara la decisión por la paz, uno necesita estar realmente claro acerca de la separación y el perdón, los dos propósitos diferentes en la mente dividida. De otra manera, uno se quedará enchufado al ego. Quisiera usar la analogía del ego como una batidora que está funcionando y haciendo mucho ruido. Tiene un cable que se conecta a una fuente de energía, y la manera de detener el fuerte ruido es desenchufándola. La batidora no funciona sin electricidad. En esta analogía, la mente es la fuente de energía que le da al ego la electricidad. El ego no funcionará, incluso ni parecerá existir, a menos que uno le provea de poder a través de la mente. Así que la llave es seguir el cable hasta llegar al enchufe, el propósito, y desenchufarlo. Pero si uno se aferra a un sistema de creencia de tiempo lineal, de cuerpos, naturaleza, y todas las cosas de este mundo, entonces a medida que uno comienza a irse internamente, el ego grita: “¡Detente! No quieres hacer esto. ¡Te quedarás sin nada! ¡Sin identidad!”. Y si el ego todavía parece tener valor, si todavía parece que te ofrece algo que piensas que quieres o necesitas, la mente detendrá la búsqueda del cable. Irónicamente, en su intento de lidiar con el fuerte ruido de la batidora, la mente engañada conservará mecanismos de defensa y distracciones en la superficie, en el mundo proyectado. Siguiendo el cable internamente en esta analogía es lo mismo que rastrear los disgustos de las situaciones específicas a la creencia falsa que los produjo, o aclarar la distinción entre forma y contenido. Una vez esto se ha aclarado, uno es capaz de discernir lo que viene de Dios y lo que no viene de Él, lo que es verdadero y lo que es falso, y así darse cuenta que únicamente la verdad es verdadera, y que no hay qué decidir. Hasta que esa revelación haya llegado, el propósito es la única alternativa. Cerremos con esta cita del Curso: La prueba a la que puedes someter todas las cosas en esta tierra es simplemente esta: “¿Para qué es?”. La contestación a esta pregunta es lo que le confiere el significado que ello tiene para ti. De por sí, no tiene ninguno, sin embargo, tú le puedes otorgar realidad, según el propósito al que sirvas. En esto no eres más que un medio, al igual que ello. Dios es a la vez Medio y Fin. En el Cielo, los medios y el fin son uno y lo mismo, y son uno con Él. Éste es el estado de verdadera creación, el cual no se encuentra en el tiempo, sino en la eternidad. Es algo indescriptible para cualquiera aquí. No hay modo de aprender lo que ese estado significa. No se comprenderá hasta que vayas más allá de lo Dado y vuelvas a construir un santo hogar para tus creaciones. T-24.VII.6 |
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