‘Maestro de Maestros’
Inicio || Acerca de este Sitio || Material de estudio || Contacto || Donaciones || Pedir materiales
Sentando las bases || Desaprendiendo el mundo || Transferencia de capacitación

Introducción a Las Metafísicas de la Separación

En la historia tradicional, Dios les dijo a Adán y Eva: “No comáis del árbol del conocimiento del bien y el mal”. Pero la serpiente sedujo a Eva a tomar un fruto y darle otro a Adán para que comiera. Luego, según el mito bíblico, fueron echados del Jardín del Edén, y esa fue la separación o “caída”.

El Curso presenta una historia diferente. Dios no echó a nadie. Más bien, la caída del hombre es una distorsión perceptual, una ilusión vasta, en donde la mente creyó que logró algo que es imposible: la separación de su Creador.

Una diminuta y alocada idea (la separación de Dios), de la que el Hijo de Dios olvidó reírse, se adentró en la eternidad donde todo es uno. A causa de su olvido ese pensamiento se convirtió en una idea seria, capaz de lograr algo, así como de tener efectos reales. Juntos podemos hacer desaparecer ambas cosas riéndonos de ellas, y darnos cuenta de que el tiempo no puede afectar la eternidad. Es motivo de risa pensar que el tiempo pudiese llegar a circunscribir a la eternidad, cuando lo que ésta significa es que el tiempo no existe. T-27.VIII.6

Imagina esta poderosísima mente que fue creada a imagen del Padre, volteando su cabeza preguntando: “¿Puede haber algo más que el Cielo, más que Todo?”. Esta idea es un pequeño soplo de locura. Era una idea completamente ridícula, pero, en vez de reírse de ella, el Hijo de Dios la tomó en serio y luego cayó dormido. El Curso dice que al darle a esta poderosa mente una idea completamente cómica y ridícula, es como este mundo aparentemente surgió. El mundo, en el cual parece que vivimos, es parte de ese sueño al estar dormidos. El Curso también dice que Dios dio una respuesta inmediata, el Espíritu Santo, la cual puede ser referida como aquella quieta y pequeña voz de la Intuición.

Una vez la mente creyó en la separación, se aterrorizó de la luz porque ese pequeño soplo le dijo a la mente: “¡Ahora sí que lo hiciste! Te has separado del Cielo y le volviste la cara a tu Creador”. Entonces el soplo dijo: “¡Rápido! Corramos y escondámonos. Vamos a hacer un mundo hecho de forma, y puesto que Dios es Espíritu, Él no podrá venir tras nosotros ahí; estaremos a salvo”.

En otras palabras, este mundo fue una proyección de este diminuto soplo de idea de separación. Fue hecho como un escondite para que Dios jamás pudiera entrar. Dios es infinito y abstracto. El Cielo es invariable y eterno. Pero este mundo es finito y fragmentado. Todo en este cosmos está siempre fluctuando; aún las estrellas van a consumirse. Este mundo tiene un principio, y parece aproximarse a un final.

Una vez la mente cayó dormida en la llamada caída, había dos corrientes de pensamiento: una basada en el sistema de creencia de temor del ego, el “soplo”, y la otra era la amorosa respuesta del Pensamiento de Dios, el Espíritu Santo. El sistema de pensamiento del ego, basado en la premisa que lo imposible sucedió, y que el temor es real, dice: “¡Si alguna vez regresas dentro de tu mente, a esa luz blanca, y de regreso a Dios, Dios te atrapará y te destruirá!”. Y la respuesta amorosa continúa recordándole a la mente: “Tú nunca harías algo semejante, Dios no está enfadado contigo, tu Padre te ama, tu Padre siempre te amará”.

Imagina por un momento que la mente que está acostumbrada a la totalidad y la congruencia en el Cielo, de repente tiene dos sistemas de pensamiento irreconciliables. El Curso dice que la tensión de tratar de mantener unida esta división era intolerable. El ego dijo: “Yo sé cómo puedes aliviar esta terrible tensión: libérate de tus sentimientos de dolor y culpa proyectando sobre el mundo esta división”. Así es como tenemos un mundo de dualidad: arriba y abajo, hombre y mujer, bueno y malo, correcto e incorrecto. Ese es el truco del mundo. Cada vez que juzgamos, cada vez que condenamos, la mente está proyectando, diciendo: “Esa persona allá afuera tiene la culpa”.

Otra palabra para proyección es culpa. Puedes culpar a tu jefe, culpar al gobierno, culparte a ti mismo, culpar al pasado, o culpar al perro. Este es un mundo en donde la culpa parece estar en todas partes. El Curso dice que el mundo fue hecho para que la mente pudiera culpar todo lo que aparece en la pantalla del mundo, sin tomar responsabilidad de la ruptura y sin aceptar la sanidad de la ruptura por el Espíritu Santo.

Estas metafísicas básicas nos dan una perspectiva de lo que el Curso habla. Luego este se reduce a: “¿Cómo puedo aplicar esto a mi vida diaria?”. Y si estás atravesando una situación particular con una persona, un problema financiero, o una depresión, nosotros tratamos ser prácticos al hablar juntos acerca de lo que parece ser el problema; luego podemos rastrearla de vuelta a la mente hasta llegar a la separación.

Inicio || Acerca de este Sitio || Material de estudio || Contacto || Donaciones || Pedir materiales

Teacher of Teachers in English

Las ideas que se ofrecen aquí están a tu disposición si quieres compartirlas.
Si quisieras participar en la distribución de este material por favor contáctanos. Nos encantaría saber de ti.

Política de Privacidad