‘Maestro
de Maestros’ ![]() |
|
|
No Percibo Lo Que Más Me Conviene David: El problema que la mente engañada tiene con este Curso es que el Curso dice que Dios es tu autor. Dios te creó como a Sí Mismo. Él es Espíritu. Te creó como Espíritu. Tú eres una idea en la mente de Dios. ¿Cuántos de nosotros andan por la calle pensando acerca de sí mismos como una idea? Una persona, tal vez; una persona lineal con un pasado y un futuro, y todos los atributos asociados, características y rasgos. ¿Pero qué tal simplemente una idea pura a imagen de nuestro Padre? El Curso dice que Dios es tu Autor, y que tú eres la Autoría de Dios. La mente engañada tiene un problema con eso. La mente engañada cree que es un cuerpo. O, si es más sofisticada, cree que está en un cuerpo. Cree que está sujeta al tiempo y espacio. La mente engañada se aferra a la imagen; se deja envolver en ventas de casas, en familias, y en resultados. Está realmente atrapada en el guión, por así decirlo. Ha negado que es Espíritu. Está aterrorizado por ese Espíritu. Está temeroso de soltarlo. Te acostumbras tanto a confiar en ti mismo, en tu currículum vitae, en tu historia pasada, en las habilidades remunerables que necesitas para sobrevivir. El Curso le da un giro opuesto y dice: “Tengo un propósito y una misión para ti. Necesitas ayudar a despertar a tus hermanos, y tú te despertarás en el proceso”. Pero la duda salta: “No estoy seguro acerca de esto”. Ahí es cuando necesitas confiar. Es como cuando Jesús enviaba a sus discípulos de dos en dos diciendo: “No lleven un par adicional de zapatos”. Pero, pensarás: “Este es el siglo XXI; ¡este es un mundo rapaz!”. Amigo: ¡Te masticarán y luego te escupirán! David: No sólo eso, la gente también dice: “Si dejo de juzgar como estás sugiriendo, y rindo todo de una sola vez, la vida se volvería muy aburrida”. Jesús dice en el Curso: “Haz que este año sea diferente al hacer que todo sea lo mismo”. T-15.XI.10.11 La gente lee eso y dice: “¿Qué? ¡Puaf! ¡Lo mismo! ¿Por qué querría que todo sea lo mismo?”. Veamos el Curso: Eso es algo magnífico para usar como contraste. Puedes estar de acuerdo y decir: “Yo sé para qué es ese teléfono”. Hemos aprendido para qué son los objetos. Jesús está tratando de abordar la mente a ese nivel, pero también agrega: “Sin embargo, el propósito de algo no se puede entender en esos niveles”. Así que debe haber un propósito que nos está guiando que trasciende todo esto. De hecho, si lees la lección veintiocho, Él da un ejemplo concreto. Esa es una idea fenomenal, que puedas recibir Salvación de una mesa de centro. ¿Para qué es una mesa? Una mesa es para poner cosas sobre ella para que los cuerpos se puedan sentar alrededor de ella. Es al nivel del cuerpo. ¿Ves cómo regresa a la identificación con el cuerpo? Amigo: Lo hace conveniente para el cuerpo. David: Ahí está. Regresa a eso. Cuando piensas en todas esas ambiciones, todas se remontan a la comodidad del cuerpo, la conveniencia del cuerpo. Regresa a la idea de autoría y a la idea de identificación con el cuerpo. Todo se remonta a la identificación con el cuerpo. Esa es una idea muy profunda y básica. El Curso habla acerca de soltar lentamente la identificación con el cuerpo. Jesús siempre fue muy indefenso. ¿Qué más hay que defender que el cuerpo? Aún cuando lo arrestaron, y a través de toda su misión, él se mantuvo indefenso. ¿Cómo podría ser eso posible a no ser que estuviera convencido que no era un pequeño trozo de carne? Eso lo cubre todo. Al ego le encantaría hacernos creer que el Espíritu Santo no está tratando de obligar a hacer algo. Es sólo cuando llegas al punto donde ves que algo no es bueno ni malo, que es nada, que no te sientes obligado, como si fuera un sacrificio, rendir algo. Todo lo que debemos hacer es retirar las metas que hemos establecido para todo. El verdadero significado está ahí mismo, obscurecido por cualquier otra meta. Amigo: ¿De modo que la verdadera meta para todo, supongo, es que sea perdonado? ¿Cómo se llega a la experiencia de la meta de rendir todos los significados que has vinculado a las cosas? David: Los rindes cuando reconoces que no tienen ningún valor. A veces el significado de renunciar o rendir tiene muchas connotaciones y cargas emocionales. Hay una creencia en el sacrificio ahí. La mente engañada cree que tú tienes que rendir algo. Mientras creas que nada es algo, entonces va a parecer sacrificio. Debes hacer muchas conexiones metafísicas para comenzar a ver que no estás rindiendo nada. Me gusta mucho la parte al final del libro que habla acerca de la renuncia del juicio. Jesús dice que no es que no debas juzgar, sino que no puedes. No eres capaz. Él dice, Este mundo es una ilusión. Cuando llegas al punto de decir: “¡Ajá! No es nada”, es darse cuenta que nunca renunciaste a algo. El punto es sólo la idea de aferrarse a una intención, confiando en ella y dejarte llevar por ella. Esa es la única respuesta que puedo darte de cómo llegar a ese punto. Amigo: ¿Estoy tratando entonces de desprenderme en todo tipo de manera y entregándoselo todo al Espíritu Santo? David: Sí, estamos hablando de percepción aquí. Estábamos hablando recientemente de: “Le he dado a todo lo que veo todo el significado que tiene para mí”. Eso es lo que la percepción es, el significado que le doy a lo que veo. Así que no es tanto de pensar: “¿Qué debo hacer aquí?”. Es más como: “¿A través de cuál lente estoy viendo todo esto?”. Nosotros también escuchamos y decimos: “Yo sé que creé todo esto, y sé que habría creado algo diferente si no fuera esto”. Pero la palabra, “crear” es utilizada muy cuidadosamente en el Curso. En relación con el mundo, Jesús utiliza palabras como “hecho” e “inventado”, así como en “He inventando el mundo que veo”. Jesús siempre reserva las palabras “crear” y “creación” para el Cielo, Unicidad puramente abstracta. Amigo: Induce a la culpa tan sólo pensar que yo creé esto para mí mismo. David: Sí. En el Curso la palabra creación no se usa siquiera en conexión con el mundo real porque incluso ese es inventado. No es el Cielo, el cual se encuentra más allá de la esfera de la percepción. Otra manera de pensar en ello es en el sentido del tiempo. La vida parece ser lineal: el pasado está detrás de mí, aquí estoy yo ahora, y tengo estas cosas con las cuales lidiar en el futuro. Pero el Curso enseña que el guión está escrito. Durante ese diminuto instante de locura cuando todas las percepciones que jamás serían fueron, en ese mismo instante el Espíritu Santo hizo el mundo real, el cual sustrajo todo significado de la culpa, juicio y miedo, y le dio una percepción fresca al mundo. Pero si el mundo real está ahí, ¿entonces por qué estoy siquiera preocupado con los resultados? Jesús dice que nuestra percepción es errada. Necesitamos continuar hacia el cuestionamiento: “¿Por qué mi percepción es errada?”. Porque el mundo ya se desenvolvió de la manera que sería. El guión está escrito – hecho y terminado. De modo que la pregunta ahora es más como: “¿Sobre qué tengo control?”. Esa es otra cosa por la cual la gente reacciona fuertemente. Ellos dicen: “Me siento atado pensando que las cosas serán de la forma que serán. ¿Está siendo violado mi libre albedrío aquí?”. Hay una parte en las Reglas Para Tomar Decisiones donde dice que no hay manera de evitar lo que sucederá. Claramente, si ese es el caso, la única alternativa que tenemos es cómo apreciamos la situación. Y eso significa que es un problema de percepción. A medida que avanzamos, tendremos grandes revelaciones acerca de lo que ocurre con nuestra percepción. Amigo: ¿Así que estás diciendo que el guión ya está escrito, y que no se puede cambiar? David: Yo no creo en el Determinismo. El Curso dice que te queda una opción, y la única opción que tienes es el significado que le des al guión que se reproduce frente a ti. Eres libre para escoger tu propia interpretación. Jesús dice que tu voluntad no tiene nada que ver con este mundo. Tu voluntad está en el Cielo. Tu voluntad es felicidad completa en la Voluntad del Padre. No se traduce significativamente. Tu voluntad parece estar encarcelada mientras estás en este mundo. Entonces, no hay ningún punto en hablar de aquello, o equipararlo con el poder de decisión. Pero sí tienes la decisión de cómo apreciarás el guión. Lo puedes ver diferentemente. Hay una manera de verlo con el Espíritu Santo, hay un milagro que resulta en paz, y luego se encuentra la lente del ego en cuyo caso te enfureces echando rayos o te deprimes de alguna manera. Ahora necesitas estar muy claro en esta decisión. Necesitas estar claro con respecto a estas dos lentes. ¿Por qué en el mundo cualquiera en su mente recta querría ver a través de la lente del ego? Nadie en su mente recta mira a través de la lente del ego. Cuando están en su mente recta están viendo con el Espíritu: “Ayúdame por favor a estar claro en esta locura para que pueda estar en cordura. Quiero estar cuerdo, quiero estar en paz”. Yo sé lo que me gusta y lo que me disgusta. Estas son mis cosas favoritas y estas son mis menos favoritas. El ego cree que sabe lo que le gusta y lo que le disgusta. También cree que sabe qué le conviene. Porque si sabe qué le gusta y cuáles son sus necesidades, entonces la mente se encuentra cerrada, diciendo: “Yo ya sé, Jesús. No necesito tomar tu mano. Soy una persona, soy un cuerpo, tengo conocimiento de lo que me gusta y no me gusta, y lo merezco”. Eso es parte de lo que significa ser una persona especial. Y aquí nos encontramos con estas lecciones que dicen que tú nunca puedes percibir lo que más te conviene hasta saber qué es. Así que se requiere que las mentes se extiendan un poco y se abran. Incluso con las cosas pequeñas, no sé qué es lo que más me conviene. Si meditas en eso y comienzas a buscar en tu mente, tendrás posiblemente resultados relacionados a la familia, a las relaciones. Tendrás posiblemente resultados con respecto a tu carrera o estado financiero. Luego posiblemente habrá ideas acerca de querer paz mundial, de salvar a los delfines, o algún interés particular personal. Tal vez sientas tener una postura fuerte acerca de temas políticos; hay ciertos deseos de resultados específicos atados a eso. Amigo: ¿Son entonces los resultados lo mismo que las expectativas? David: Sí. Está diciendo en la última línea: “esos objetivos se encuentran en diferentes niveles y de que con frecuencia son conflictivos”. Por ejemplo, cuando hablamos acerca de cuando realmente deseabas estar en casa. Y luego ir al trabajo haciendo la labor de ventas, hay algo más que quieres. Cuando la aparente caída sucedió, una de las primeras creencias fue la creencia en niveles, en niveles de necesidad. Escuchas que debes cuidar de tu cuerpo, debes cuidar de tu espíritu, debes cuidar de tus emociones y de tu mente; en términos espirituales escucharás posiblemente de distintos niveles, que debes mantenerlos balanceados. No había niveles antes de la caída. Los niveles en verdad son invenciones, y son parte del sistema. Jesús dice que el problema es que tienes diferentes resultados y todas estas diferentes metas en la mente porque te percibes a ti mismo como una persona en todos esos distintos niveles. Estás haciendo un acto de malabarismo. Mientras avanzamos nos daremos cuenta que no hay forma de resolver todos esos problemas en todos esos niveles diferentes. Es absolutamente imposible hacer eso. Es una locura y es frustrante porque es imposible. ¿No hace sentido que la Verdad, si hay tal cosa como la Verdad, deba ser simple? A medida que avanzas con el Curso verás que sólo hay un problema, y una solución. “¡Oh, esto es demasiado bueno para ser verdad!”. David: “Lo que me gustaría que ocurriese en relación con mis ventas, es que…”. Amigo: …¡que todo ocurra de la manera que quiero! David: Si regresamos a “el guión está escrito”, verás cuán bizarro es. Si el guión ya está escrito, y el resultado será el resultado que será, entonces no hay nada en el mundo que se pueda hacer para alterar el resultado, lo único que la mente debe escoger es la lente a través de la cual se verá. Amigo: ¿Estás diciendo que no se pueden decidir los resultados? ¿No quiere eso decir que el mundo de forma es real? David: No es real. La única razón por la que no es real es porque ocurrió durante el instante profano. Recuerda cómo se dijo que cuando el pequeño soplo de idea se tomó en serio, todo se desenvolvió, y todo ocurrió en el pasado. Jesús nos habla constantemente del pasado en el Curso. Que ya se ha ido. Se fue en un instante antiguo; hecho y terminado. Jesús continúa diciendo: “Chicos, todos nos encontramos en el presente, todo está aquí mismo - ¡todo!”. Y eso literalmente es lo que le da sentido a por qué no hay realidad alguna en el guión. Dios no creó el mundo, de modo que Dios no tiene nada que ver con el mundo perceptual. Si tomas la idea básica al principio del Curso “Nada real puede ser amenazado, nada irreal existe”, T-in. bueno, ¿en dónde coloca eso al mundo? Amigo: Y eso puede ocurrir en un instante. Pero me pregunto cuántas encarnaciones más. Siento conflicto, pareciera que puedes controlar pero no puedes. David: Bueno, la única opción que tienes es cuándo. Al principio del libro, en la introducción, Jesús dice: “Tener libre albedrío no quiere decir que tú mismo puedas establecer el plan de estudios. Significa únicamente que puedes elegir lo que quieres aprender en cualquier momento dado”. T-In. Tener libre albedrío no quiere decir que tú mismo puedas establecer el plan de estudios. Ciertamente puede parecer en la superficie que yo estoy escogiendo estudiar Un Curso de Milagros, pero en última instancia no es siquiera una opción. Nosotros no tenemos siquiera una opción de cómo vamos a despertar, que es como le hemos llamado al camino que tomamos. Pero el cuándo es nuestra opción. Vendrá un instante cuando la mente verá claramente las faltas, como Jesús lo hizo, esa es la opción que le queda a la mente. Ahí es donde la voluntad y la opción llegan. Sin tratar de descifrar la forma que tome, podrías volverte chiflado tratando de analizar: ¿Es este el libro correcto, la persona correcta, la relación correcta? Amigo: Pero ahora la pregunta es: “¿Es esto útil?”. David: Ese es el segundo período que uno atraviesa en el Desarrollo de la Confianza; “… tiene entonces que tomar todas sus decisiones sobre la base de si contribuyen a que el beneficio sea mayor”. M-4.I.A.4 Eso implica que puedes tomar una decisión, que puedes tomar una decisión para hacer algo en el mundo que pueda incrementar el beneficio. Opuesto a “el guión está escrito”, la cual es una idea muy profunda, no forma parte del libro hasta más tarde. Una vez la mente pueda hacerse camino a través de las creencias falsas, se dará cuenta de que “Ah, ahí está, es tan simple”. En vez de estar escogiendo entre billones y billones de cosas en el menú del mundo, es realmente una opción simple, la cual es entre el Espíritu Santo y el ego. La situación va a resultar como vaya a resultar. Las situaciones no resultan simultáneamente en dos formas diferentes. De modo que lo que realmente está diciendo es que las metas en tu mente son las que están en conflicto. Tienes expectativas conflictivas en tu mente. Como el sábado por la noche, cuando preferirías estar en tu casa haciendo algo divertido, y por el otro lado pensaste: “Quiero ir y hacer la venta”, tenías entonces metas en conflicto. Quiero hacer ambas, ¿qué haré ahora? Esto prepara la siguiente lección, porque si tengo metas y expectativas conflictivas, entonces estoy dispuesto a admitir que ese es mi problema: no tengo una meta unificada. Tengo muchas cosas dando vueltas en mi mente. ¿Y de dónde vinieron esas cosas? Si tan sólo pudiera encontrar la fuente de todos estos pensamientos que surgen en mi mente – todas están alejándose de algo – eso lo resolvería. Estos son ejercicios con lecciones de humildad, y la Lección 25 lo lleva un poco más lejos: ¡Eso es magnífico! Todo es para tu beneficio. Puedes ver por qué esto regresa a “el guión está escrito” en cierto sentido. Que el guión está terminado, y cada cosa que sucede es para mi beneficio. ¿Por qué no puedo verlo así? Debe estar pasando algo en mi mente si pierdo mi paz por no hacer la venta, o porque mi novia me dejó. Todo se encuentra dentro del Orden Divino. Pero mientras te percibas a ti mismo en niveles diferentes, niveles en conflicto con metas en conflicto, no puedes ver el Orden Divino. Está justo en frente de tu nariz. Todo es perfecto; no hay siquiera un alfiler fuera de su lugar. Y debemos decir: “Ayúdame, porque no estoy viendo esto, aquí. No estoy experimentando que todo es para mi beneficio”. Amigo: Por eso es que definimos la meta para la paz. David: Si avanzas hacia la paz como la meta, Jesús dice que percibirás todo como reuniéndose para lograr la meta. Si te encuentras en una situación, y tu pensamiento está tan unificado que esta situación es más pacífica y gozosa de lo que te puedas imaginar, entonces no importa cómo las personas reaccionen, tú no ves lo negativo, tú no ves las cosas que te pudieran alejar de la meta porque estás completamente enfocado en ella. Amigo: Percepción es proyección. Si algo no se ajusta a la meta, entonces no tiene cabida. David: Lo interesante del Curso es que habla acerca de la proyección y la negación. La mente tiene muchos trucos que usa para negar y confundir. Si realmente sigues el pensamiento del Curso encontrarás que las defensas son usadas para resguardarte del amor de Dios. ¡Qué interesante! Eso es lo que las defensas resguardan. Defienden en contra del Espíritu Santo viniendo y diciendo a la mente: “Eres perfecto tal como eres”. La mente engañada se encuentra aterrorizada de la luz. Pero el lado positivo es que cuando ves que la mente engañada las usa en contra del amor de Dios o el Espíritu Santo, ¿qué es lo que las defensas defienden? El concepto del yo, un concepto que ha sido fabricado, un ídolo falso que no es eterno. Todas las defensas están siendo empleadas para defender a este diminuto concepto, la pequeñez que crees ser. Ahora iremos al núcleo de ello: todas las expectativas y todas las metas y todos los diferentes niveles. Tus metas son acerca de carreras futuras, relaciones y romance, manteniendo esta imagen de quién crees ser. Esta imagen se astilla hacia varios niveles, de modo que si lo ves atentamente, dirás: “Cielos, qué desorden”. Te preguntarás: “¿Qué voy a escoger primero?”. Y tal vez empujes el cambio de pensamiento hacia el futuro: “Una vez tenga las finanzas en orden, o una vez mi hija se case tendré un pequeño espacio ahí”. O tratar de cambiar las circunstancias: “Cielos, yo sólo quisiera que hubiese un poco de Sol, ha estado lloviendo por tantos días aquí”. Lo que el Curso dice es que le eches un vistazo a todas tus metas para tener el sentido de que todas las metas son del ego. Puede ser algo abrumador cuando comienzas a verlo. Estaba viendo la película Gandhi, y un reportero le dice: “Tú pareces ser un tipo ambicioso”, y Gandhi le responde: “Espero no serlo”. Algo adentro de mí dio un pequeño salto. Porque todo lo que había escuchado en mi vida, de cualquier fuente que haya escuchado, era la ambición de la realización de sí mismo, la lucha para ganar algo. Jesús habla del Instante Santo, cuando tú aquietas por completo la mente de toda búsqueda y de todas las proyecciones, persecuciones y luchas, que te das cuenta, con sorpresa, aquí mismo, ahorita mismo, en este instante, que estás completo y entero. Eres todo; y todas las búsquedas y todas las persecuciones, todos los vaivenes, son parte del ego. Tal vez luchas y estás envuelto en todo este asunto de la ambición. Entonces, todo lo que puedes hacer, todo lo que cualquiera de nosotros puede hacer es decir: “Muy bien, quiero que Tú me ayudes paso a paso, punto por punto, a conducirme fuera de la ambición. Condúceme fuera de querer que las cosas sean diferentes a como son, fuera de tratar de perseguir y luchar”. Todo lo que se persigue es para el concepto del yo: fama, placer, dinero y conquistas sexuales. Algunas personas tienen ambición por la miseria. Otra forma de describir los objetivos que ahora percibes es decir que sólo tienen que ver con tus intereses “personales”. Pero puesto que no tienes intereses personales, tus objetivos en realidad no guardan ninguna relación con nada. Al abrigarlos, por lo tanto, no estás abrigando ningún objetivo en absoluto. Por consiguiente, no sabes cuál es el propósito de nada. E-25.3 Meditemos en esto. Si no tuvieras intereses personales, ¿cómo podrías participar en una riña? ¿De qué estarías riñendo? Cuando el conflicto surge en una familia o en el trabajo, hay un conflicto de intereses involucrado. De modo que lo que tenemos es un montón de conceptos del yo ilusorios batallando con otro montón de conceptos del yo ilusorios. Por encima del campo de batalla hay paz y calma, pues lo único que hay es un choque de ilusiones. Pero no se siente así si creo que yo soy uno de esos conceptos del yo. Porque entonces yo me defenderé. En problemas entre hombres y mujeres, si me identifico con un hombre, defenderé a los hombres, etc. La relación especial de amor dice: “Yo voy a encontrar a otra persona que esté de acuerdo conmigo, que comparta mis intereses personales”. Finalmente, creo haber encontrado a esa persona; pareciera que he triunfado en retirarme del nivel abstracto de Dios en el Cielo, y encontrado en la forma aquella cosa que finalmente hará que funcione, que me librará de esos sentimientos terribles de falta de valía, culpa y miedo. Lo que realmente está ocurriendo es que se está adoptando otro concepto del yo, haciéndolo un sustituto por Dios. Esa es la razón por la cual todas las relaciones especiales en este mundo están condenadas a la parte que odia. “Tú me decepcionaste. Yo puse todos mis huevos emocionales en tu canasta, y se supone que tú me ayudarías a sacarme de estos sentimientos de falta de valía y culpa que experimento”. Mucho rechazo ocurre dentro de las relaciones cercanas. El punto del encuentro santo es decir: “Mi ego, mis metas personales, mis intereses no son lo que soy, y necesito rendir quién creo ser. Necesito rendir esas metas personales”. Amigo: Porque esa es la única manera que voy a llegar al reconocimiento de quién soy, quitando todas esas cosas fuera del camino. |
|
Inicio || Acerca de este Sitio || Material de estudio || Contacto || Donaciones || Pedir materiales Teacher
of Teachers in English |
|